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La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dio a conocer recientemente su Estudio Económico 2018, en donde realiza un profundo análisis de la evolución de la inversión en la región.

A pesar de incertidumbres externas, el documento puntualiza que América Latina y el Caribe mantienen una trayectoria de moderado crecimiento y su economía se expandirá 1,5% en 2018.

Destaca que, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad, estas economías crecerán, gracias a un repunte de la demanda interna, especialmente del consumo privado, y un leve aumento de la inversión.

El informe anual de la CEPAL, una de las publicaciones más tradicionales del organismo -editada ininterrumpidamente desde el año de su fundación en 1948, fue dado a conocer en una conferencia de prensa en la Sede Subregional de la Ciudad de México, por su Secretaria Ejecutiva, Alicia Bárcena.

Según el documento, el crecimiento promedio general de la región, cuya proyección disminuyó siete décimas con respecto a la última estimación entregada por el organismo en abril pasado, mantiene una tendencia positiva, si bien muestra signos de ralentización, es decir, se desarrolla con menor rapidez.

Al igual que en ocasiones anteriores, existe una gran heterogeneidad entre los distintos países y subregiones, ya que se espera que América del Sur crezca 1,2% en 2018, mientras que América Central lo haría en 3,4% y el Caribe en 1,7%.

En relación a los países, República Dominicana y Panamá liderarán el crecimiento de la región, con aumentos del Producto Interno Bruto (PIB) de 5,4% y 5,2%, respectivamente, seguidos por Paraguay (4,4%), Bolivia (4,3%), Antigua y Barbuda (4,2%), y Chile y Honduras (ambos con 3,9%).

El Estudio Económico agrega que este crecimiento regional se da en un escenario global complejo, caracterizado por conflictos comerciales entre Estados Unidos, China y otras naciones; riesgos geopolíticos crecientes; una caída en los flujos de capitales hacia los mercados emergentes en los últimos meses y un alza en los niveles de riesgo soberanos; depreciaciones de las monedas locales frente al dólar; y una expansión económica mundial que tiende a perder dinamismo.

Para la CEPAL, la región sigue creciendo, aunque a menor ritmo de lo proyectado hace unos meses, a pesar de las turbulencias internacionales, lo cual es positivo pero obliga a las naciones de la región a redoblar esfuerzos para generar una reactivación, sin caer en ajustes fiscales excesivos.

En este propósito, la integración regional puede jugar un papel fundamental y hacia allá debe apuntar la estrategia, remarcó la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena.

En el caso de México, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó de 3% a 2.7% su pronóstico de expansión del PIB nacional para 2019, primer año de la administración del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, en virtud de que su gobierno enfrentará una desaceleración económica en su primer año.

La nueva proyección del FMI es superior al crecimiento que tendría toda Latinoamérica para el periodo, de 2.6%. El organismo señaló que el resultado de las negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN 2.0) también tendrá incidencia en los pronósticos tanto de México como de América Latina.

La estimación del FMI está arriba de lo que calcula el futuro gobierno lopezobradorista, que ve una expansión económica de 2.5% para 2019 . Mientras que el gobierno actual calcula que la economía del país crecerá entre 2.5% y 3.5% para el próximo año.

Para 2018 el organismo dirigido por la francesa Christine Lagarde mantuvo sin cambios su pronóstico del PIB mexicano en 2.3%.

López Obrador ha sostenido intensas reuniones con empresarios del país, al punto que ya se comprometieron en matrimonio, con todo y anillo, arras y lazo al cuello, motivo suficiente para que los hombres del dinero hayan recibido con optimismo los planes de la nueva administración federal en el terreno económico.

En el curso del tiempo, habrá que esperar como se dan las cosas, ojalá que no termine en un divorcio anticipado, por el bien de todos.