COMPARTIR

113 total views, 1 views today

Al igual que lo plantean las bancadas del PAN, PRI, MC y PRD, Bernardo González-Aréchiga, vicepresidente de la Comisión de Educación de la Coparmex, se pronunció porque la calidad educativa continúe siendo objeto de evaluación y respaldó que la educación superior se establezca como obligatoria en la Constitución, como propone el Ejecutivo.

El también rector de la Universidad del Valle de México (UVM) comentó que la eventual reforma educativa también es una oportunidad para hacer explícito el reconocimiento de la autonomía de las universidades privadas en la Carta Magna.

Lo anterior lo señaló durante su participación en la quinta mesa de audiencias públicas para discutir y analizar la iniciativa de reforma constitucional del Ejecutivo federal en materia de educación, donde este miércoles tocó el turno a organizaciones civiles y organismos nacionales e internacionales.

González-Aréchiga subrayó que se debe salvaguardar el concepto de calidad o excelencia educativa, con los dos procesos de verificación que actualmente se consideran en el texto constitucional: “por un lado, como un derecho exigible por estudiantes, tutores y sociedad en general, y por el otro, como objeto de evaluación objetiva sistemática, por medio de un cuerpo colegiado especializado”.

A diferencia de los funcionarios de la SEP y líderes sindicales que avalan prácticamente sin modificaciones la propuesta oficial, los expertos en el tema, presentaron diversas sugerencias para elevar la calidad de la enseñanza.

Por ejemplo, sugirieron incluir la educación inicial que no viene en la iniciativa oficial, pidieron no eliminar el concepto de calidad en el proceso de enseñanza aprendizaje, garantizar explícitamente la autonomía universitaria y crear un órgano autónomo de evaluación magisterial, que no sea sancionatorio, pero tampoco permisivo.

Al respecto, el presidente ejecutivo de la organización Mexicanos Primero, David Calderón pidió una efectiva rectoría del Estado en materia educativa, que no deje en manos de grupos sindicales el otorgamiento de plazas y mucho menos la evaluación magisterial.

“Proponemos pues retoques a la iniciativa, exhortamos a los legisladores para que no se pierda en la Constitución garantizar que todo maestro ingrese al servicio y avance en su trayectoria profesional a partir de proceso de concurso, a que se fije con precisión que, la profesión magisterial no será botín de caciques locales ni de gobiernos o secciones sindicales. Las niñas y los niños no firman decretos ni queman camiones, no pueden ofrecer dinero o votos, no reparten cargo ni pueden inhibir a sus competidores. Todos aquí tenemos que responder con verdad si en verdad estemos comprometidos”.

A su vez, el representante en México de la oficina de la UNESCO, Alfredo Rodríguez Guerrero, propuso no olvidar la educación bilingüe para comunidades indígenas, ni métodos para personas con discapacidad como lo sordos y ciegos.

“Celebramos que la inclusión de la educación superior sea obligatoria para el Estado, sin embargo, es necesario garantizar que sea acompañada de los recursos necesarios. Es necesario incluir la educación inicial y de adultos, destaca la necesidad de contar con maestros calificados, pues éstos son el factor de influencia de primer orden de los alumnos y contar con un monitoreo de las metas y con mediciones que apoyen la mejora continua del sistema educativo”.

Por cierto, en el foro sobre Reforma Educativa también se propuso una educación para la paz que fomente la cultura del respeto a la ley y poner mayor énfasis en la educación física y el deporte. Pues por cada 10 pesos que gasta el gobierno en fomentar la cultura física, eroga aproximadamente 230 pesos en atender a pacientes con diabetes y otras enfermedades crónico degenerativas.