COMPARTIR

63 total views, 1 views today

Con 328 votos a favor, dos abstenciones y 153 en contra, legisladores de Juntos Haremos Historia y sus aliados del verde e independientes aprobaron el dictamen de reforma constitucional en materia de revocación de mandato y consulta popular.

La aprobación, con mayoría calificada, se dio en medio de un intercambio de señalamientos y pancartas con la leyenda “Sufragio efectivo, no reelección“ entre morenistas y la oposición.

Los diputados a favor de las reformas afirmaron que con estos cambios constitucionales se les da poder a los ciudadanos para cesar a cualquier servidor público electo que incurra en corrupción.

Durante los posicionamientos, la legisladora de MORENA, Tatiana Clouthier rechazó los señalamientos del PRI y PAN sobre que era una simulación para perpetuar en el poder a Andrés Manuel López Obrador.

“Y no estamos hablando de reelección como lo quiere hacer creer el PRI y PAN. Reelección quiere decir elegir a un oficial o funcionario de gobierno a un nuevo termino, aquí no está sucediendo eso. Revocación quiere decir procedimiento electoral mediante el cual los ciudadanos o electores pueden votar para cesar a un funcionario electo de su cargo público. Les recuerdo señores diputados que si esto lo hubiéramos tenido antes el propio Presidente Enrique Peña Nieto no hubiera llevado al país al despeñadero”.

El coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado Carrillo, señaló que es falso que la reforma en materia de revocación de mandato y consulta popular, sea “una treta” para la reelección, por el contrario el Presidente de la República sería sujeto de una evaluación ciudadana en las elecciones intermedias.

Sin embargo, legisladores de oposición advirtieron que la reforma tiene tintes electorales, son cambios.

Habla Martha Tagle del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, “a qué le tienen miedo legisladores de MORENA, esto es una simulación. Es que quieren que el presidente López Obrador esté en la boleta, justamente en las elecciones del 2021 para que voten por ustedes; porque ustedes por si mismos no llegan a esta Cámara de Diputados, así que no me vengan a decir que esto no tiene un fin político electoral”.

María Muñoz, del PRI, criticó el dictamen al considerar que Morena está dando a México un instrumento para una ratificación de mandato y no una revocación, lo que es problema conceptual porque están confundiendo una consulta con una elección.

Arropada con la figura del expresidente Francisco I. Madero y la leyenda “Sufragio efectivo, no reelección» que exhibieron sus correligionarios encabezados por su coordinador René Juárez, dijo que el PRI está en favor de la revocación de mandato siempre y cuando sea convocada por los ciudadanos.

«No caigamos en simulaciones disfrazadas de democracia participativa», demandó y planteó que de aprobarse la reforma debería entrar en vigor a partir de 2024 y aplicarse al Presidente que resulte electo a partir de ese año.

El Partido Acción Nacional, a través de su legislador Marcos Aguilar, indicó que su bancada propondría reducir hasta 0.13 por ciento el porcentaje de los inscritos en la Lista Nominal de electores que se requieren para solicitar que se convoque a una consulta popular.

En medio de pancartas con la leyenda “Revocación sí, consultas a modo no», el PRD fijó su postura, fue la diputada Mónica Bautista Rodríguez, quien señaló que la revocación como se plantea, es un recurso político táctico para jalar la votación hacia los candidatos de MORENA a puestos de elección popular.

Durante el debate los legisladores de Morena exhibieron la figura del presidente de la República para contrarrestar a los opositores del PAN y PRI, quienes subieron previamente a fijar postura arropados por sus compañeros y mostrando pancartas.

Destacar que el documento aprobado reforma y adiciona diversas disposiciones de los artículos 35, 36, 41, 73, 81, 83 99, 116 y 122 de la Constitución Política, y surgió de 10 iniciativas que presentaron diputados de la LXIII y LXIV Legislaturas entre abril y noviembre de 2018, de las cuales cuatro fueron de Morena, tres del PRI, dos de MC y una del PT.

Entre otros puntos, establece el derecho y la obligación de los ciudadanos de votar en los procesos de revocación de mandato del Presidente de la República.

Asimismo, reduce el porcentaje –de 34 a 25- del número de electores requerido para que éstos puedan solicitar al Congreso de la Unión la realización de consultas populares sobre temas de trascendencia nacional.