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A nivel federal hay una pérdida acumulada del presupuesto ambiental de casi el 60 por ciento

La Conafor tuvo una disminución presupuestal de mil 200 millones de pesos

Ante el incremento de incendios forestales que se han presentado en los últimos días en la Ciudad de México y en varios estados del país, se requiere generar políticas públicas en esta materia y otorgar mayor presupuesto a la protección ambiental, principalmente a nivel nacional, debido a que en los últimos años se presentó una importante disminución en esta materia, comentó la diputada del Partido Verde Beatriz Manrique Guevara.

La también presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, dijo que la disminución de recursos impactó considerablemente en dependencias que contribuyen al combate de los incendios como es el caso de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) que perdió mil 200 millones de pesos de su presupuesto, lo que impactó de manera negativa en los programas de pagos por servicios ambientales y de empleo temporal, que contribuyen a prevenir los siniestros.

“Esta disminución del presupuesto no sólo es una responsabilidad del actual gobierno, sino que representa una pérdida acumulada de anteriores administraciones, aunado a la debilidad institucional, la desarticulación con los gobiernos estatales y la presión de la actividad humana ha generado el incremento de los incendios en diversas zonas del país”, destacó.

En ese sentido, señaló que la mayoría de las entidades federativas incrementaron sustancialmente sus presupuestos en materia de protección ambiental, en algunos hasta en un 300 por ciento; mientras que, a nivel federal en los últimos años, hay una pérdida acumulada de casi el 60 por ciento en esta materia.

“De 2018 a 219 perdimos el 32 por ciento del Ramo 16 relativo al sector ambiental y el 42 por ciento del anexo 16, relacionado con las acciones de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático, transición energética, entre otros”, refirió.

Dijo que los incendios forestales son provocados deliberadamente por la acción humana o por negligencia para realizar el cambio de uso de suelo para construir desarrollos habitacionales, la generación de cultivos y la ganadería intensiva, “actividades que provocan que se pierden los beneficios ambientales que generan los bosques e impiden el combate al cambio climático”.

Citó como ejemplo el Bosque de la Primavera, en Jalisco; los bosques cercanos a la mancha urbana, en el Estado de México; parte de la Sierra Gorda, en Guanajuato; que en su mayoría tienen un importante valor ecológico.

Dijo que en México existe una pérdida acelerada de la masa forestal y que debe compensarse con programas y políticas públicas que impulsen la conservación de las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre las (UMAS), que representan una manera de proteger la biodiversidad con la que cuenta nuestro país.

“La actividad forestal permite que la gente que habita en estos ecosistemas pueda continuar con sus actividades sustentables sin agotar los recursos naturales y conservando el arbolado, ya sea en bosques, selva, sierra, entre otros”, enfatizó.