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A fin de superar el desgaste del sistema político mexicano, fortalecer la democracia con participación de las nuevas generaciones y permitir que la niñez y adolescencia participen en que el respeto a sus Derechos Humanos sea efectivo, la Coordinadora del GPPRD, Verónica Juárez Piña, propuso que se añada a las obligaciones del Instituto Nacional Electoral (INE) la promoción de la educación cívica y la cultura democrática entre niñas, niños y adolescentes.

Presentó para tal efecto una iniciativa para reformar la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en la cual también se reconoce el derecho de la niñez y la adolescencia a participar y a ser escuchadas y tomadas en cuenta en todos los asuntos que les afectan.

Entre las premisas que argumentó para fundamentar su propuesta, la legisladora jalisciense mencionó que los derechos de millones de menores de edad residentes en México son violados y violentados sistemáticamente a pesar de los diversos tratados internacionales y leyes nacionales que obligan a respetarlos.

Además –dijo- está el hecho de que el sistema político electoral mexicano encara un gran desgaste, pese a lo cual la transición de poderes se realiza mediante procesos democráticos gracias a la madurez de los diferentes actores políticos y la ciudadanía, quienes aceptan a las elecciones como la única forma de acceder al poder.

“No se requirió de un pacto refundacional o de una revolución para ser democráticos —como en otras transiciones del mundo—, no fue necesario el derramamiento de sangre o la violencia generalizada para aceptar el cambio; por el contrario, prevaleció la civilidad a través del diálogo y el ejercicio de la ciudadanía”, puntualizó Juárez Piña.

Por ello, a pesar del desgaste del sistema político –aclaró-, la sociedad y los partidos políticos deben darse una nueva oportunidad para demostrar su valor como agentes de cambio del régimen democrático, ya que son la principal vía para que las personas y los grupos sociales se integren a la vida pública para incidir, directa o indirectamente, en la formación de la voluntad colectiva.

“Se requiere entonces que las personas eliminen los perjuicios en torno a los partidos políticos y se involucren en su andamiaje para conocer sus propuestas, ideologías y principios”, señaló.

Agregó que esas personas deberán de vigilar la actuación de los partidos en los procesos electorales, políticos e institucionales; tendrán que exigir una efectiva rendición de cuentas, y, en su caso, dejar de apoyar a esos partidos política y electoralmente, para que pierdan su registro.

“Por lo que ellos –los partidos- tendrán que avenirse de nuevos métodos y formas de acercarse a la ciudadanía, a los próximos nuevos ciudadanos, invitándoles a recorrer nuevas rutas que los lleven a su construcción de su ciudadanía”, puntualizó.

La iniciativa de Juárez Piña prevé modificar la fracción “g” del artículo 30 de la mencionada Ley para quedar como sigue: “Llevar a cabo la promoción del voto y coadyuvar a la difusión de la educación cívica y la cultura democrática, así como de las niñas, niños y adolescentes quienes tendrán derecho a participar, a ser escuchados y tomados en cuenta en todos asuntos que les afectan”.

Algo similar prevé para los artículos 58, en lo que se refiere a las facultades de la Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica del INE, Y 64, en lo que ataña a las atribuciones de los vocales ejecutivos.