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Recuerdos imprecisos de juventud:

Cuando El Padrino Vito Corleone (en realidad Marlon Brando) casaba a su Connie (Talia Shire), un fotógrafo se apareció afuera de la residencia.

Tomaba fotografías en el estacionamiento y se concentraba en las placas de los autos para identificar a sus propietarios: jueces, ministros, senadores, diputados, políticos…

Alguien salió de la casona, le arrebató la cámara, extrajo el rollo, lo inutilizó y con desprecio le dio algo de dinero y la advertencia de huir so riesgo de consecuencias.

El mensaje era claro:

La identidad de los presentes debía permanecer en secreto y El Padrino despachaba tranquilamente en su oficina -seguro de la protección de su equipo y familia- mientras sucedían muchas cosas.

Esperó la presencia de toda la familia -no podían faltar Michael Corleone (Al Pacino) y Sonny Corleone (James Caan)- para tomarse la fotografía del recuerdo.

Imagen jamás distribuida y guardada con mucho celo en la casa familiar.

No se difundió, como tampoco el fotógrafo se llevó la exclusiva de los poderosos de aquel tiempo presentes en una ceremonia donde un personaje amenizaba la fiesta: Jonny Fontaine (Al Martino en perfecta personificación de Frank Sinatra).

LA DIFUSIÓN DE UNA BODA

Recuerdos fugaces de mayo:

Mar Collado, hija del abogado Juan Collado, se casó en mayo y, como en El Padrino, hubo numerosos asistentes:

El ex presidente Enrique Peña y su novia Tania Ruiz, el ministro Eduardo Medina Mora, el poderoso panista Diego Fernández de Cevallos, el dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps, el gobernador mexiquense Alfredo del Mazo, el ex procurador Alberto Beltrán…

…y un cantante famoso.

Si bien no vive Frank Sinatra, sí fue traído ex profeso el español Julio Iglesias, como se publicó en una revista rosa y quien fue el centro de atracción.

Atracción artística, es necesario subrayar, porque Fernández de Cevallos era buscado por todos y en torno de él se formaban grupos para ser consultado u oír sus juicios.

Las fotografías difundidas son elocuentes y fue la primer nota plenamente registrada en el corazón político de México para dar seguimiento a quienes antes conformaban la mafia del poder y han pasado a ser los machuchones.

MACHUCHONES DELATADOS

En algún momento, informamos aquí, el 22 de agosto pasado, se hizo un corrillo con todos los principales asistentes y alguien grabó.

Llevó el sonido hasta Palacio Nacional, donde fue escuchado con atención y el rumor regresó a quienes se expresaron mal de la 4T, de su autor y de las acciones de gobierno.

Esta delación -por eso titulamos la columna La mafia del poder busca al traidor- fue conocido por todos los involucrados pero tardíamente.

La justicia ya apuntaba hacia el abogado Juan Collado, a quien desde el poder lo consideran clave como el contador de Al Capone.

Hombre clave y quien, a diferencia de Vito Corleone, exhibió a los asistentes a la boda de su hija Mar Collado.

Estos antecedentes, la exhibición grupal a todo color y la información disponible permiten afirmar: este baile ya tiene a Eduardo Medina Mora en la pista, pero apenas comienza.