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Luego de que se anunció que el próximo 20 de julio reabrirán los templos religiosos de Ciudad de México, ha comenzado la sanitización de la Basílica de Guadalupe, La Catedral Metropolitana y el templo de San Hipólito.

El cardenal, Carlos Aguiar Retes informó que a partir de este martes y hasta el próximo jueves se revisaran las medidas de higiene y protocolos de limpieza para todos los templos.

El retorno a la normalidad dependerá de que párrocos, rectores y capellanes den negativo a sus pruebas por Covid-19.

Seguimos viendo el 20 de julio como fecha probable para iniciar actividades con presencia física del Pueblo de Dios, con garrulidad y consonancia con el semáforo de riesgo epidemiológico».

Para ello la Arquidiócesis Primada de México publicó una serie de orientaciones y criterios para el retorno gradual a las celebraciones litúrgicas con asistencia de fieles entre las que se contemplan los siguientes puntos:

Antes de abrir el templo se deben sanitizar y fumigar, con materiales adecuados, las áreas donde estarán los fieles. Es imprescindible tener habilitado un solo acceso al templo, con el fin de controlar el ingreso. En dicho acceso deberán estar visibles las indicaciones sobre sana distancia, uso obligatorio de cubrebocas y gel antibacterial.

En el acceso al Templo, se deberán destinar algunas personas que reciban a los fieles, con una pistola con termómetro para el control del acceso de los fieles al templo, dejando pasar a quienes no superen los grados de temperatura previstos por la autoridad.

Revisar que porten cubrebocas, les ofrezcan gel antibacterial y los inviten a limpiar sus zapatos en jergas humedecidas con desinfectante antes de ingresar.

El número recomendable de asistentes dependerá de la amplitud del recinto sagrado. En la fase naranja no sobrepasar el 30 por ciento de la capacidad del templo, y en la siguiente fase, amarilla, el 60 por ciento.

Conviene bloquear o retirar las bancas que no se deban utilizar, dejando un espacio de 1 metro entre cada banca y marcando los lugares de la banca que se puedan utilizar, dejando 1.5 mts entre cada persona.

Será necesario tener un equipo que esté al pendiente de que se cumplan las normas de estancia. Este equipo debe limpiar todas las bancas con algún sanitizador antes de la siguiente misa.

Si la estructura del templo lo permite, habilítese una ruta de salida para los fieles diversa de la entrada.

Excelsior