Rafael Cardona

Columna

Conversaciones con el ombligo

Conversaciones con el ombligo

elcristalazo.com La esperada decisión de Joe Biden para terminar su carrera política con la inminente derrota de los demócratas en los Estados Unidos, abre la puerta para otra certeza relacionada con México: el futuro gobierno no tiene cómo enfrentar a un Donad Trump...

El invierno del mesías

El invierno del mesías

elcristalazo.com Prácticamente le quedan dos meses en el cargo a Don Andrés L.O., antes de partir a su casa campestre o selvática en la lejana (desde aquí) provincia de Lacandonia. El nombre de ese rancho, ranchito, estancia, finca, solar familiar o como queramos. no...

Los peligros de la victoria

Los peligros de la victoria

elcristalazo.com Ya lo decían los antiguos, Catón, para ser exacto: la victoria es, por naturaleza, insolente y arrogante. Hoy los mexicanos miramos con cierta cautela y naturalidad los efectos del triunfo de Morena en los dirigentes (y aun en los militantes,...

El tribunal se desentiende

El tribunal se desentiende

elcristalazo.com De acuerdo con la información publicada en días recientes, derivada de las quejas de militantes del Partido Revolucionario Institucional en relación con la ilegalidad de la asamblea de perpetuidad de su actual dirigencia (para lo cual era necesario...

Los tribunales son los culpables

Los tribunales son los culpables

elcristalazo.com Hace algunos años, suficientes para el conocimiento general, Vicente Fox fue acusado de varias traiciones a la democracia. La primera falta por la cual se le colgó el Sambenito fue la promoción del juicio de procedencia para desaforar a Andrés Manuel...

De asesinos y asesinatos

elcristalazo.com “…poco antes que el poderoso César cayese quedaron vacíos los sepulcros y los amortajados cadáveres vagaron por las calles de la ciudad, gimiendo en voz confusa; las estrellas resplandecieron con encendidas colas, cayó lluvia de sangre, se ocultó el...

Agobio de las primeras veces

Agobio de las primeras veces

elcristalazo.com Cuando le queremos dar condición de importancia indiscutible, pretexto para el comprensivo e indulgente orgullo previo o inmortalidad a cualquier cosa, le colgamos la distinguida etiqueta de la primera vez. Y ya con eso es suficiente para olvidarnos...