Rafael Cardona

Columna

El esplendor del espejo

El esplendor del espejo

elcristalazo.com El informe presidencial, cuya naturaleza –teóricamente--, consiste en describir el estado de la administración pública, las intenciones, los logros y la preparación del nuevo año fiscal y del gasto --por eso queda tan cerca la publicación de los...

Un lector de Dylan Thomas en el Senado

Un lector de Dylan Thomas en el Senado

elcristalazo.com Como todos sabemos, Dylan Thomas fue una especie de poeta maldito como Baudelaire, Poe o Rimbaud. Su vida tempestuosa no fue suficiente para acallar su genio y su influencia en otros escritores en verso o en prosa. Uno de ellos, el premio Nobel de...

Ni soy de aquí ni soy de allá

Ni soy de aquí ni soy de allá

elcristalazo.com El anterior título, obviamente es de una canción argentina cuya superficialidad y simpleza no necesitan defensa, pero resulta útil para plantear el dilema de la doble nacionalidad, asunto sobre el cual el gobierno de México, el siempre patriota,...

Los empeños de una causa

Los empeños de una causa

elcristalazo.com En el interminable laberinto de la Cuarta Transformación y su esquivo sentido de la justicia, el orden, la congruencia y hasta el honor político, las buenas maneras –como aspiración; jamás como logro--, la cautela, las apariencias y demás; los empeños...

Es tan corto el amor…

elcristalazo.com Nos lo enseñó Pablo Neruda ¿recuerdas?: “es tan corto el amor, y es tan largo el olvido”, pero la adolescencia emocional de algunos en la 4.T-2-P pasó por alto aquellos veinte poemas de la conmovida juventud porque con dos o tres zalemas, halagos,...

La Corte está embrujada

La Corte está embrujada

elcristalazo.com Manchado para la eternidad por la infame ocurrencia de convertir la carrera judicial en oportunidad de elecciones amparadas, organizadas y orientadas por el partido en el poder, el Poder Judicial de la Federación va de tumbo en caída; de tropiezo en...

El vendedor de pararrayos

El vendedor de pararrayos

elcristalazo.com No conozco en ninguna otra literatura tal fascinación por los pararrayos como en las letras estadunidenses. De Melville a Bradbury encontramos extraños personajes ambulantes cuya tarea consiste en vender sabias varillas para domesticar centellas. “Mi...