MIGUEL GAYTAN Y CECILIA HDEZ.-
Que se abra a un diálogo nacional en el que todos los sectores de la sociedad expongan sus puntos de vista sobre la propuesta del Ejecutivo Federal para legalizar matrimonio y adopción homosexual y se respete el sentir de la mayoría, pidieron integrantes de la Unión Nacional Cristiana por la Familia al presidente de la Cámara de Diputados tras entregar 50 mil firmas manifestándose en contra de la iniciativa presentada el pasado 17 de mayo por el Jefe del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, el motivo, pues aseguran es un asunto contra natura.
En torno a este asunto, Sergio Cuevas de conciencia Nacional por la Libertad Religiosa señaló. “el matrimonio sólo puede estar conformado entre un hombre y una mujer, es esta para nosotros la base de la familia, para los 50 mil firmantes, los niños y las niñas necesitan un padre y una madre para su sano y completo desarrollo y que la figura de ese modelo de matrimonio es el único que lo garantiza, México es una nación a favor del matrimonio de un hombre y una mujer y cualquier cambio de las leyes debe surgir de un consenso nacional”.
Hasta la sede de la Cámara de Diputados llegaron más de 200 jerarcas de las distintas iglesias Cristianas con registro legal en México, encabezados por Samuel Sánchez Armenta, Obispo Presidente de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús; Elder Benjamín de Hoyos Estrada, Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días, sede México; así como Julio César Meléndez Olguín, Superintendente de la Iglesia de Dios del Evangelio Completo, quienes dieron lectura al pronunciamiento en presencia de diputados de diversos partidos.
Las agrupaciones pidieron no ser discriminadas por su creencia religiosa ya que señalaron que el matrimonio formado entre un hombre y una mujer es antropológicamente la constitución de la base de la sociedad y del desarrollo idóneo de los hijos, así lo refirió Julio César Meléndez Olguín, superintendente de la Iglesia de Dios del Evangelio Completo.
“Disentimos del criterio de la Suprema Corte en el contexto de que el derecho al matrimonio lo tienen personas del mismo sexo, por qué, porque no puede estar a capricho sino más bien en el sentido natural y el sentido natural que es asignado por algo mayor que nosotros mismos nos marca que un hombre y una mujer son los encargados de procrear y esa es la finalidad que nosotros sostenemos, tiene el matrimonio”.
Enfatizaron que avalar la propuesta del Jefe del Ejecutivo sin escuchar otras voces sería imponer una visión que la mayoría de mexicanos aceptan.
Samuel Sánchez Armenta, obispo presidente de la Iglesia de la Fe en Cristo Jesús, apuntó que todas sus acciones están dentro del marco de la ley y que de ninguna manera pretenden el desacato o la alteración de las disposiciones legales que las rigen.
En ese sentido subrayó su petición a ser escuchados respecto a la iniciativa del Ejecutivo sobre matrimonio igualitario, pero dejó en claro que no permitirán sean discriminados por sus creencias.
“Creemos que el modificar la Carta Magna de nuestra nación debe ir en concordancia de un ambiente social incluyente para todos y no discriminando a los mexicanos que por nuestras creencias religiosas o convicciones personales queremos un México que reconozca el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer de nacimiento”.
En el pronunciamiento público dirigido a los diputados Jesús Zambrano, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y al legislador Cesar Camacho Quiroz, presidente de la Junta de Coordinación Política, dijeron que la discriminación no se combate discriminando a otros.
Por todo lo anterior, solicitaron al Presidente de la Cámara de Diputados una reunión para iniciar el diálogo abierto y plural respecto a la iniciativa enviada el pasado 17 de mayo por el Presidente Enrique Peña Nieto.