La Comisión Federal de Electricidad tiene programado disminuir en un 90 por ciento el uso de combustóleo en el 2018 comparado con 2012, con lo que la empresa pasará de utilizar 201 mil barriles de combustóleo al día, a tan solo cerca de 20 mil barriles en el 2018, lo que permitirá la reducción de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
Así lo informó la propia CFE en un comunicado de prensa, donde se precisó que al ser evidentes los avances, ahora el objetivo es seguir disminuyendo su consumo de este combustible anualmente. Esto se logrará mediante el impulso del uso de gas natural en centrales de generación, el óptimo mantenimiento de sus centrales hidroeléctricas, el impulso de las energías limpias, y el suministro oportuno de carbón a la centrales que operan con este energético.
Este cambio forma parte de la estrategia activa de la CFE de sustituir combustibles caros y contaminantes, como el combustóleo y el diésel, por otros más baratos y más amigables con el medio ambiente, como el gas natural, para la generación de energía eléctrica.
Para impulsar el uso del gas natural en lugar del combustóleo, la CFE promueve licitaciones y participa en temporadas abiertas para que el sector privado especializado, tanto nacional como internacional, construya, opere y sea propietario de gasoductos.
Estos proyectos le permitirán a la CFE llevar gas natural a sus centrales y al sector industrial en regiones en donde antes no lo había. Esto se logrará gracias a contratos de transporte del energético entre la CFE y los privados.
La reducción en el uso de combustóleo y el aumento en el uso de gas natural que es tres veces más barato y 68% menos contaminante, permite a la CFE cumplir con su objetivo principal en el marco de la Reforma Energética. Este objetivo es brindar un servicio de energía eléctrica de menor costo, de mayor calidad y con procesos más amigables con el medio ambiente.