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<< La tarea no es únicamente de evaluar el cumplimiento formal del Tratado, sino identificar áreas de oportunidad, anticipar riesgos, fortalecer la posición mexicana; escuchar a los sectores productivos, laborales, académicos, empresariales y sociales que participan en la relación económica de América del Norte, agregó el vicecoordinador económico del GPPAN

La revisión del T-MEC como lo establece la Capítulo 34 de dicho acuerdo, ocurre en un contexto marcado por tensiones comerciales internacionales, medidas arancelarias estratégicas, fortalecimiento de políticas industriales nacionales y competencia global, por ello la conformación de la Comisión Especial Legislativa que acompañe los esfuerzos del gobierno federal en la negociación es fundamental, afirmó el vicecoordinador económico del GPPAN, Héctor Saúl Téllez Hernández.

El legislador abundó que la revisión de 2026 representa una etapa estratégica para México, debido a que no se trata únicamente de evaluar el cumplimiento formal del Tratado, sino de identificar áreas de oportunidad, anticipar riesgos, fortalecer la posición mexicana y escuchar a los sectores productivos, laborales, académicos, empresariales y sociales que participan en la relación económica de América del Norte.

“La revisión también permitirá valorar temas sensibles como reglas de origen, solución de controversias, mecanismos laborales, facilitación comercial, energía, medio ambiente, comercio digital, competitividad, participación de Pymes y atracción de inversión”, explicó.

La revisión, agregó, se desarrollará en un contexto de relocalización global de inversiones, donde México se ha convertido en uno de los principales destinos de nearshoring debido a su ubicación geográfica, red de tratados comerciales, costos competitivos y capacidad manufacturera.

“La Cámara de Diputados no puede permanecer ajena a este proceso, ya que cuenta con atribuciones fundamentales en materia presupuestaria, legislativa, de control parlamentario y de representación popular. Desde ese ámbito, puede coadyuvar al seguimiento de la implementación del T-MEC, analizar sus efectos económicos y sociales, promover reformas legales, impulsar espacios de diálogo y generar insumos técnicos que fortalezcan la postura nacional frente a la revisión del Tratado”, justificó.

Sostuvo que la propia implementación del T-MEC ha requerido importantes adecuaciones legislativas y presupuestarias, incluyendo reformas en materia laboral, propiedad intelectual, infraestructura de calidad, comercio exterior y legislación aduanera. Precisamente por ello, la Junta de Coordinación Política aprobó la creación de esta Comisión Especial para el Seguimiento al Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

El Acuerdo establece que la Comisión tendrá por objeto analizar y dar acompañamiento institucional en el ámbito de sus facultades constitucionales y legales de la Cámara de Diputados a los procesos de revisión, implementación y eventual actualización del Tratado, con el propósito de garantizar que sus disposiciones se armonicen con el orden jurídico nacional y contribuyan al desarrollo económico del país.

La coyuntura internacional refuerza aún más la importancia de contar con una instancia legislativa especializada, por lo que esta Comisión debe convertirse en un espacio de vinculación con el Ejecutivo Federal, particularmente con las Secretarías de Economía; de Relaciones Exteriores; del Trabajo y Previsión Social; y de Hacienda, así como con dependencias y organismos involucrados en comercio exterior, aduanas, inversión, infraestructura, innovación, competitividad y desarrollo regional

Téllez Hernández recordó que, se estima que los sectores vinculados al comercio de bienes en la región generan más de 56 millones de empleos, mientras que más de 10 millones dependen directamente de las exportaciones. Tan solo el sector automotriz representó el 22% del comercio total bajo el T-MEC y la producción regional superó los 16 millones de vehículos durante 2024.

Dijo que la integración regional se refleja particularmente en sectores estratégicos como el automotriz. Estados Unidos, México y Canadá son actualmente el tercer, cuarto y sexto exportador automotriz del mundo, respectivamente.

En el caso particular de México, en 2024 se mantuvo como el principal socio comercial de Estados Unidos y el comercio bilateral entre ambos países alcanzó aproximadamente 935.1 mil millones de dólares, con un crecimiento anual de 5.5%. Del total, alrededor de 839.6 mil millones corresponden al intercambio de bienes, consolidando la profunda interdependencia productiva entre ambas economías.