< Llama a privilegiar el diálogo y rechazar en todo momento los actos violentos
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión condenó “con absoluta energía la cobarde y grupal agresión que seis legisladores del Partido Revolucionario Institucional organizaron, planearon e instrumentaron con alevosía y ventaja” en contra del presidente de este órgano parlamentario, Gerardo Fernández Noroña, de la diputada Dolores Padierna Luna y del ciudadano Emiliano González González.
Además, se pronunció porque el Poder Legislativo Federal “continúe como el foro de deliberación que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le ha asignado y se privilegie el diálogo constante frente a los debates que en su seno se desarrollan, rechazando en todo momento de manera enérgica los actos de violencia que no deben repetirse nunca más en una nación que cuenta con un sistema democrático y representativo”.
El senador Gerardo Fernández Noroña dio lectura al documento que presentó la Mesa Directiva y que fue aprobado por mayoría de la asamblea.
La Comisión Permanente -continuó el senador-, condena la agresión realizada por los legisladores federales del PRI: los diputados federales Rubén Moreira Valdez, Erubiel Lorenzo Alonso Que y Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, el senador Pablo Guillermo Angulo Briceño y el senador Alejandro Moreno Cárdenas, en contra del presidente de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente, senador Gerardo Fernández Noroña, así como de la diputada federal Dolores Padierna Luna y del trabajador Emiliano González González.
Además, esta instancia del Congreso de la Unión exigió al “Grupo Parlamentario del PRI, en ambas cámaras, detener sus acciones violentas y conducirse con institucionalidad a la altura del cargo que ostentan, en apego a las normas constitucionales, legales y reglamentarias que rigen la vida interna del Congreso”.
De igual forma, solicitó a las Mesas Directivas de la Cámara de Diputados y del Senado de la República dar seguimiento a las denuncias penales presentadas contra los legisladores que perpetraron los actos de violencia aquí señalados.
Fernández Noroña agregó que “tomando en consideración la gravedad de los hechos, los agredidos presentaron las denuncias penales correspondientes ante la autoridad competente para que, en consecuencia, se actúe conforme a la ley”.
Subrayó que en toda la historia del Congreso Mexicano nunca se había agredido directamente a una persona presidenta de alguno de los órganos del Congreso, y particularmente grave es el hecho de que la agresión haya sido encabezada por un senador de la república, que además es dirigente de un partido político nacional.
Consideró que “es también muy grave que tres legisladores que no forman parte de la Comisión Permanente hayan participado en la agresión física y en la planeación de los hechos, los diputados federales Erubiel Lorenzo Alonso y Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, así como el senador Pablo Guillermo Angulo Briceño.
Denunció que “se sumaron al operativo el coordinador de los senadores del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, Manuel Añorve Baños, y el coordinador de los diputados del mismo partido, Rubén Moreira Valdez, este último también participó activamente en los hechos violentos aquí señalados”.
Previamente, el senador Waldo Fernández González, secretario de la Mesa Directiva, puso en contexto a la asamblea, al relatar lo sucedido el miércoles 27 de agosto, tanto en la reunión de la Mesa Directiva, como en la sesión plenaria de la Comisión Permanente.