Ante un nuevo hecho de violencia contra una familia masacrada en el Estado de Puebla que dejó un saldo de 11 personas muertas, entre ellas 5 mujeres y dos niños, así como tres menores más con lesiones por arma de fuego; el Partido Encuentro Social (PES), condena esos hechos y exige una investigación exhaustiva.
En comunicado de prensa, dijo que demandan al Gobierno del Estado, encabezado por Rafael Moreno Valle actúe en consecuencia para garantizar la libertad de culto a la que todo mexicano tiene derecho como la mandata la Constitución.
«En Encuentro Social condenamos, tal agresión que no sólo enluta una familia mexicana, sino que pone una vez más en entredicho el estado de paz y civilidad que debe prevalecer en una comunidad o grupo social. Exigimos a la administración estatal se lleven a cabo las indagatorias correspondientes, sin dejar de lado la línea de investigación de este hecho como un crimen de odio hacia un grupo evangélico. Asimismo vigilaremos que el gobierno castigue a los responsables para acabar con las agresiones hacia un grupo social o familiar, independientemente de la religión que profese», señaló.
En el documento, PES destaca que la ejecución en Coxcatlán, les obliga a pedir que se detengan dichos actos violentos y un castigo ejemplar contra las personas que las realizan.
«Confiamos que las autoridades lleguen al verdadero móvil de este asesinato masivo y acabar con la discriminación hacia grupos minoritarios que terminan en derramamiento de sangre», apuntó.