![]()
Tras el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el envío prematuro de la Reforma Electoral a la Cámara de Diputados, Daniel Chimal García, confió en que esta legislación no tenga el mismo ADN del sexenio anterior por desaparecer al INE y concentrar el poder electoral absoluto desde el Estado.
“Se percibe que viene bajo un esquema de prisas y sin diálogo. Nosotros sí le apostamos a un proceso de discusión profunda que involucre a todas las fuerzas políticas”.
El diputado manifestó que al PAN, le preocupa que el paquete de normas que llagarán a San Lázaro, sean “reformas exprés”, creadas desde lo oscurito, sin debate, sin diagnóstico, y por lo tanto sin consenso.
Desde que nació esta idea de Reforma Electoral, el PAN advirtió sobre el riego que representa modificar leyes sin debate público. “Una reforma de esta magnitud no puede construirse desde la imposición ni al margen del consenso. No está de más recordar que en la tradición republicana las reformas electorales deben surgir de la oposición, ya que si son emanadas del oficialismo siempre tendrían la sombra de la tentación de concentrar más poder”.
Ello, ha sucedió en los países que hoy son dictaduras como Venezuela, donde hoy en día está arrestado su dictador Nicolás Maduro.
“México hoy en día no necesita ni le urge una reforma electoral, sino que se trata, a nuestro criterio, una especie de cambio para beneficiar a un partido o para inclinar la balanza hacia quienes piensan de una sola manera; hacia el populismo”.
Chimal García agregó que México es un país de muchas voces, con realidades distintas que merecen ser escuchadas y respetadas para fortalecer nuestra vida democrática.
Se habla, por ejemplo, de elegir consejeros del INE por voto popular. Lo que parece una propuesta “democrática” en realidad podría abrir la puerta a la politización total del árbitro electoral. Ya fuimos testigos del vulgar fraude que resultó la elección de jueces y magistrados del Poder Judicial.
También se menciona la eliminación de los legisladores plurinominales, lo cual, sin un modelo de representación proporcional que garantice inclusión, podría dejar fuera del Congreso la opinión y el sentir de millones de mexicanas y mexicanos que no votan por el partido en el poder, o sea, dejar fuera a todas las minorías.
El PAN confía en que Morena y el Gobierno involucrará a muchas fuerzas políticas y voces en este proceso. “No estamos a favor de una sola voz que sea la de la presidenta, debe ser pareja la intervención de ideas y consenso”.
