Cecilia Hdez. y Adriana Noriega R.-
Durante el segundo día de las “Audiencias Públicas para las Alternativas de Regulación de la Marihuana”, realizadas por la Cámara de Diputados y el Senado de la República, el ex canciller, Jorge Castañeda dijo que tiene que haber un dialogo binacional entre autoridades de Estados Unidos y mexicanas, a fin de saber que se va hacer con el consumo y tráfico de la cannabis, ante la falta de regulación. Y es que el mes entrante se llevara a cabo la aprobación del uso recreativo de este estupefaciente en California.
Por lo anterior, las autoridades federales deben comenzar a vislumbrar a la regulación y dejar de lado la política prohibicionista mexicana, ante el cierre del mercado ilícito que se cierra en Norteamérica, ya que el 99 por ciento de la producción es de importación.
«A mí me parece que este dialogo se empiece a dar entre México y el gobierno de Estados Unidos, el gobierno de sacramento ¿cómo le vamos hacer, de verás vamos a seguir decomisando marihuana, mandando a los soldados, a buscar narco túneles pidiéndole asesoría técnica al Chapo, a donde están los túneles como se descubren etc, para que una vez, confiscada la marihuana la confiscamos la incendiamos, salvo aquella que pasó por el narco túnel y esa se va a vender en el Seven Eleven, en el OXXO , saliendo del túnel donde vean una concentración de OXXO o Seven eleven ahí se va a vender”.
Por ello, cuestión que se destine a las fuerzas armadas a decomisar cuando la legalización ya será una realidad en el mercado más grande que es Estados Unidos y principalmente en Sacramento ante los 10 meses que faltan para su institucionalización.
En este foro, académicos y legisladores coincidieron en que la política prohibicionista en el consumo de la marihuana “ha sido un fracaso y ha causado daños la salud, la seguridad y la paz social”.
Subrayaron que, en el contexto internacional, México corre el riesgo de quedar rezagado frente a sus socios de Canadá y Estados Unidos donde se está legalizando el uso y la comercialización de la marihuana.
Los ponentes reiteraron que para el Estado es mucho más difícil controlar un mercado invisible que uno visible; con esta última opción se puede generar una regulación más estricta, orientada a disminuir el consumo y la adicción a la sustancia.