<< En el marco de la “Gran Fiesta Franco-Mexicana”, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y la Embajada de Francia en el país, colaboran para que se conozca la riqueza y la diversidad de la historia mexicana en ambos países
<< El documento de finales del siglo XVI permanecerá en exhibición hasta el 6 de diciembre de 2026 en el Museo Nacional de Antropología
<< La exposición se complementa con una selección de piezas arqueológicas y etnográficas que indagan en la manufactura del documento
Como parte de las conmemoraciones por el Bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia, hoy, jueves 17 de septiembre de 2026, se inauguró en el Museo Nacional de Antropología (MNA) la exposición El Códice Azcatitlan. México-Francia, 200 años de amistad, la cual exhibe por primera vez en México, desde su salida en 1840, el documento de finales del siglo XVI y principios del XVII que narra el devenir del pueblo mexica.
La muestra es organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), junto con el Ministerio de Cultura de Francia, a través de la Biblioteca Nacional de Francia. Es resultado de una colaboración inédita entre ambas naciones que posibilitó el traslado temporal del manuscrito a la Ciudad de México y del Códice Boturini a París, para exhibirse en la Biblioteca Nacional de Francia, como parte de la “Gran Fiesta Franco-Mexicana”, programa cultural binacional que contempla cerca de 200 actividades para celebrar dos siglos de amistad.
Al inaugurar la exposición, la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que esta historia “empezó con la iniciativa de la comunidad hñähñu de Ixmiquilpan, Hidalgo, que impulsó la petición para que el Códice Azcatitlan pudiera estar nuevamente en México. Una iniciativa que pone en el centro el vínculo de los pueblos originarios con su memoria y su patrimonio.
“El intercambio temporal y recíproco lo acordaron finalmente la Presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Emmanuel Macron en noviembre de 2025, en el marco de los 200 años de relaciones diplomáticas entre nuestros países”.
Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, destacó que esta exposición es un acto de confianza entre dos naciones; queremos convertir esa confianza, precisó, en agenda, investigación conjunta, digitalización en acceso abierto, intercambio de conservadores y formación de especialistas, porque la memoria no pertenece sólo a las instituciones que custodian los objetos, sino a los pueblos y a las generaciones que se reconocen en ellos.
«La diplomacia cultural no es adorno de la política exterior, es, con frecuencia, su lenguaje más eficaz. La mejor diplomacia no se limita a que los estados se encuentren, permite que sus sociedades se conozcan», precisó Velasco.
Recordó que el hecho de que el Códice Azcatitlan, resguardado en Francia, se exhiba temporalmente en México, y que el Códice Boturuni, custodiado en México, viajará a Francia, es producto del acuerdo al más alto nivel entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el presidente francés Emmanuel Macron, durante la visita que realizó en noviembre pasado, como uno de los gestos más significativos del bicentenario de relaciones entre ambas naciones.
El canciller hizo votos para que, en el contexto de este bicentenario, México y Francia sigan haciendo de la cultura el puente entre la memoria que compartimos y el futuro que queremos construir juntos.
En su mensaje, la embajadora de Francia en México, Delphine Borione, expresó que “las exposiciones del Códice Azcatitlan en México y del Códice Boturini en París representan una oportunidad extraordinaria para que el público mexicano, francés y visitantes de todo el mundo conozcan mejor la riqueza y diversidad de la historia mexicana. No tengo duda de que contribuirán a alimentar la fascinación por la cultura de su maravilloso país.”
A su vez, la embajadora de nuestro país en Francia, Blanca Jiménez Cisneros, destacó la suma de esfuerzos entre académicos, especialistas en conservación, arqueólogos, museógrafos y personal aduanero, entre otros profesionales, que permitieron la concreción de este ejercicio museal y diplomático sin precedente.
El director de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia, Jean-Charles Bédague, aseveró que dicho recinto conserva un conjunto excepcional de manuscritos mexicanos, en torno a los cuales trabajan investigadores de ambos países. “Su estudio requiere el entrecruzamiento de disciplinas, lenguas y tradiciones científicas”, afirmó.
Agregó que la exposición «es la muestra de una amistad concreta de un lado y del otro del Atlántico, dos obras mayores se muestran ante nuevos públicos, suscitan nuevas miradas, nuevos estudios, nuevos encuentros».
Al concluir el acto protocolario, en el que también estuvieron el director general del INAH, Omar Vázquez Herrera, y el director del MNA, Antonio Saborit, se procedió a un recorrido guiado, a cargo del etnohistoriador y titular de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Baltazar Brito Guadarrama, quién también fue responsable de la curaduría de la muestra.
Seis ejes, una historia en papel
Conformado por 20 fojas y elaborado en el Valle de México, el Códice Azcatitlan combina el sistema pictográfico mesoamericano con la escritura europea. Dividido en tres secciones, narra el recorrido migratorio de los mexicas desde Aztlán hasta la fundación de Mexico-Tenochtitlan; los tlatoque de la ciudad y los principales acontecimientos de cada gobierno, así como la llegada de los españoles, la conquista y la evangelización.
Montada en la Sala de Exposiciones Temporales del MNA, la muestra se complementa con 25 piezas que permiten comprender la manufactura y permanencia de estos documentos a través del tiempo, a partir de seis ejes temáticos: “Códices originarios: Tradición prehispánica”, “Pervivencia cultural: Los códices virreinales”, “Del origen al acervo”, “Códice Azcatitlan”, “Mitos fundacionales y las migraciones míticas” y “Descubrimientos y perspectivas actuales”.
Se incluyen además los facsimilares de nueve manuscritos prehispánicos y novohispanos, entre ellos el Bodley, que narra las hazañas del gobernante mixteco Ocho Venado Garra de Jaguar; el Boturini, que relata el viaje mítico de los mexicas desde Aztlán; el De la Cruz-Badiano, el primer tratado herbolario de América, y el Mendocino, que sintetiza la historia, tradiciones y sistema tributario mexicas.
También se muestran piezas arqueológicas de la colección del MNA pertenecientes a diversas culturas: machacadores de piedra usados para apisonar papel, una vasija tipo códice y puntas de proyectiles del periodo Posclásico Tardío (1200-1521 d. C.), de filiación mexica; un pectoral antropomorfo de la tradición Mezcala, y objetos etnográficos, entre ellos jícaras con colorantes naturales y un textil de la cultura ñuhú (otomí).
La exposición El Códice Azcatitlan. México-Francia, 200 años de amistad permanece abierta hasta el 6 de diciembre de 2026. Entrada gratuita.
