Doce años después de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el reclamo de sus madres y padres sigue intacto: saber dónde están. Ante la falta de respuestas concretas, ayer insistieron en solicitar a la presidenta Claudia Sheinbaum el regreso del grupo de expertos independientes y que se profundicen las líneas de investigación que ya existen, para avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Tras una multitudinaria movilización al Zócalo, acompañados de organizaciones sociales, universitarios y normalistas de distintas partes del país, los familiares de los jóvenes de Ayotzinapa volvieron a plantear las preguntas que se hicieron la noche del 26 de septiembre de 2014: ¿qué pasó?, ¿quiénes agredieron a los 43 estudiantes?, ¿quiénes se los llevaron?, ¿por qué?, y, sobre todo, ¿dónde están?
“A 12 años no tenemos respuesta”, reclamaron desde el templete las madres y padres de los 43, que en esta ocasión, como no había ocurrido antes, estuvieron acompañados por otros de sus hijos y nietos.
En un mitin frente a las vallas que resguardan Palacio Nacional y tras una marcha desde el Ángel de la Independencia que registró una afluencia de más de 5 mil personas, según datos del gobierno capitalino, Isidoro Vicario, abogado de las familias, reconoció los avances en las investigaciones del Estado mexicano, y “a pesar de ello, no tenemos la información de dónde están”.
Piden profundizar en líneas de investigación
Mientras sostenía un cartel con la fotografía de su hijo Antonio Santana, Magdalena Maestro solicitó a la presidenta Sheinbaum profundizar las líneas de investigación que ya han sido planteadas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). “Sólo pedimos que las siga”, apuntó.
Insistió en que las familias mantendrán la lucha hasta que el Ejército entregue los alrededor de 800 folios que, señalan, podrían tener información relevante para esclarecer el caso, y se realicen las extradiciones de Tomás Zerón, ex titular de la Agencia de Investigación Criminal, prófugo en Israel, y de Ulises Bernabé, ex juez de barandilla de Iguala.
Mario González, padre de César Manuel, también insistió en que regresen los expertos independientes, al considerar que sus informes han establecido líneas de investigación “serias” que no han sido desacreditadas. “Han desacreditado a las personas, pero sus informes no han podido hacerlo”, afirmó.
Planteó incluso que, si el impedimento para el regreso del GIEI es sólo el nombre del mecanismo, éste podría modificarse para permitir nuevamente la participación de los ex integrantes Ángela Buitrago y Carlos Beristain.
La manifestación concluyó alrededor de las 8 de la noche, en un Zócalo donde retumbó en voz de los miles de asistentes: “No están solos, no están solos!” y “¡porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”
Presencia del «bloque negro»
En la marcha, que partió después de las 5 de la tarde desde el Ángel de la Independencia, participaron alrededor de 50 personas vestidas de negro y con el rostro cubierto, quienes a su paso destruyeron mobiliario urbano, rompieron los cristales de algunos negocios y pintaron consignas en paredes y vallas metálicas.
Sobre Paseo de la Reforma, después de la calle de Morelos, los integrantes del «bloque negro» lograron entrar a una tienda de conveniencia y saquearon algunos de los productos que se encontraban ahí.
Unos minutos después, llegó al sitio un grupo de varias decenas de granaderos a resguardar el negocio. Algunos de los manifestantes los insultaron y les arrojaron piedras y otros objetos, sin que se produjeron ningún enfrentamiento directo con los uniformados ni se realizara ninguna detención. Durante buena parte del resto de la caminata, los policías siguieron caminando a un costado de los contingentes, sin que hubiera mayores incidentes.
Algunas de las personas con el rostro cubierto –en su mayoría jóvenes– intimidaron o corrieron a transeúntes por considerar que les estaban tomando fotografía o videos, e incluso le lanzaron pintura en aerosol en la nuca a un hombre que después los encaró.
Mas adelante, le lanzaron huevos con pintura a un turista extranjero y uno de los manifestantes trató sin éxito de golpear con una vara de plástico a un policía que circulaba en motocicleta.
Con información del periódico LA JORNADA
