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De manera puntual cada día 12 de cada mes el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), da a conocer la cifra del empleo formal en nuestro país, y en esta ocasión, correspondió al mes de junio, donde las cifras son buenas y muestran que se mantiene el ritmo de recuperación del empleo, como consecuencia directa de la apertura de los sectores productivos.
En junio la cifra muestra una creación de 65 mil 936 puestos formales y en lo que va del año lleva un acumulado de 401 mil 648, algo que es sumamente favorable, sin embargo, no son los suficientes para poder manifestar que estamos saliendo de la crisis que vivimos en el 2020, como consecuencia de la pandemia sanitaria.
Deberemos recordar que tan solo de febrero a julio del 2020 se cayó el número de empleos formales en el país de pasar de 20 millones 600 mil empleos a 19 millones 500 mil empleos, que represento la pérdida de empleos formales de un millón 100 mil empleos en cinco meses, sin sumar los informales
De acuerdo al propio López Obrador, México podría contar con una cifra de 20 millones 500 mil de empleos formales, número similar al que teníamos en febrero del 2020, para mediados del mes de julio, cifra que podría alcanzarse hasta el próximo mes de noviembre, si tomamos en cuenta que el acumulado nos muestra un total de 20 millones 175 mil y se crean alrededor de 65 mil empleos por mes
Para alcanzar estas cifras y empezar a señalar ya existe una recuperación del sector laboral y económico del país, es necesario dos elementos, el primero que implica una apertura por parte del gobierno federal a la inversión privada en todos los sectores, porque es importante insistir que más del 80 por ciento de los empleos que crean en México son por parte del sector privado.
Esta apertura deberá ir acompañada de una política pública económica y financiera que mantenga la certidumbre de que las inversiones que se apliquen dentro del país no serán amenazadas por parte del gobierno federal en cerrar un sector para que el Estado sea el único en participar en él.
La segunda que exista en realidad una política laboral para la creación de empleos, tema que corresponde directamente a la Secretaría del Trabajo y Previsor Social (STPS, encargada a Luisa María Alcalde Luján.
Aquí no solo se trata de decretar un incremento salarial, como lo ha hecho hasta ahora López Obrador, sino crear las condiciones suficientes para que este incremento salarial se dé con sustento económico de las mismas empresas.
Crear una política pública de fomento y fortalecimiento de las medianas, pequeñas y microempresas, que sostienen en su mayoría al sector laboral, algo que quedo pendiente y que no ha sido resarcido en esta administración federal.
Establecer políticas laborales que terminen de una vez por todas con el outsourcing, para dar certeza de seguridad social y de prestaciones laborales a todos los trabajadores del país y por supuesto respetar la asociación de los trabajadores en sindicatos para poder negociar sus contratos colectivos de trabajo (este último tema incluido dentro del T-MEC) y que lamentablemente no se ha respetado.
Es importante que la política laboral del país permita con facilidad la contratación de trabajadores, respetando las leyes y otorgando beneficios para los mismos.
El resultado de ello será la creación de más fuentes de empleos, el fortalecimiento de las cadenas productivas y sobre todo el mejoramiento en la calidad de vida de todos los mexicanos.
