![]()
La campaña para el 2027 está en marcha.
Al menos para tres seguros candidatos del oficialismo, de su partido Morena y un aliado, para gobernadores, a quienes ya ha colocado en franca posición de arranque.
A la vez coloca, con la venia de Palacio Nacional se supone, a los gobernadores salientes como principales ganadores entre la infinidad de aspirantes para sucederlos.
Usted conoce a los tres: Marina del Pilar en Baja California, Mara Lezama en Quintana Roo y Ricardo Gallardo en San Luis Potosí.
Hablemos primero de Marina del Pilar.
Si hasta ahora la mandataria bajacaliforniana está bajo sospecha hasta para las autoridades estadounidenses, quienes le suspendieron su visa junto con su exmarido Carlos Torres, cuenta con pleno respaldo de la justicia federal.
La mejor prueba es la sevicia del aparato judicial contra su antecesor Jaime Bonilla, a quien quiere inhabilitar para cualquier cargo a fin de impedirle toda acción de sombra política.
APOYO A MARINA
Su caso es singular.
Marina del Pilar no cuenta con reconocimiento de la ciudadanía y por ello a cada uno de sus frecuentes problemas alimenta los rumores de petición de licencia para darle gobernabilidad a Baja California.
Ahora mismo se habla de Amador Rodríguez Lozano como potencial mandatario interino a fin de encarrilar el proceso electoral del año próximo y garantizar un relevo sin conflicto.
Rodríguez Lozano fue clave en la campaña de Jaime Bonilla y luego factor de estabilidad desde la Secretaría General de Gobierno, aunque no logró en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN, aquella sí de a deveras) ganar el pleito jurídico para una administración de cinco años.
Es un hombre conocido y diríase de confianza para Claudia Sheinbaum, pues como jefa de Gobierno lo designó en 2022 coordinador general de Relaciones Interinstitucionales.
El pasado miércoles, entre infinidad de rumores, de aspirantes y de divisiones morenistas, renunció Alfredo Álvarez Cárdenas a la segunda posición del gobierno estatal.
Con cierta euforia, Marina del Pilar hizo el anuncio: “Me ha informado su intención de participar en el próximo proceso electoral”-, pero luego él hizo declaraciones como candidato en campaña.
Y la dirección de Luisa María Alcalde, acaso para simular, habló de una contienda interna competida y tener al menos tres hombres y tres mujeres interesadas… con Alfredo Álvarez Cárdenas ya en pleno proselitismo.
EL VERDE SUEÑA
En Quintana Roo y San Luis Potosí también está agitado el ambiente sucesorio.
Mara Lezama no ha ocultado sus preferencias por Eugenio Gino Segura, un militante Verde con bata guinda y pleno respaldo de Jorge Emilio González Martínez, jefe real del PVEM.
El Niño Verde fue llamado de su retiro cuando varios senadores de ese partido aliado del régimen se oponían al Plan B de Claudia Sheinbaum y de trasfondo estaban, como aquí lo dijimos, los procesos electorales quintanarroense y potosino.
Al final sólo mantuvo su posición (oposición) el chiapaneco Luis Armando Melgar, pero su voto fue decisivo junto con los petistas para detener el empate de las elecciones del año próximo con la ratificación de mandato de la Presidenta.
Hoy el Verde debe estar feliz: aunque nervioso, Gino se coloca delante del morenista Rafael Marín Mollinedo (falta la voz decisión de Palenque) y Ruth González, esposa del gobernador Ricardo Gallardo, brincará la promesa presidencial de acabar con el nepotismo.
A mis amigos, justicia y gracia; a mis enemigos…
@urenajose1
Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y responsabilidad absoluta de sus autores