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México está cercano a completar la primera mitad de mandato de la presente administración federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador, lo que implica que, en los próximos días y semanas, se buscará de cualquier forma, dar números y cifras alegres que motiven un grado de optimismo a los mexicanos.
En estos términos, seguro lo lograran, porque en algo que es experto López Obrador y su equipo es utilizar lo negativo para tratar de sacar un beneficio político.
Si se habla del incremento de la pobreza, se señalará que esto es consecuencia de la pandemia del Covid y de la herencia de administraciones pasadas, donde la corrupción imperaba e hizo que la brecha entre pobres y ricos se ampliará.
Si el tema es la falta de empleo, se manifestará que esto se incrementó como consecuencia de que los empresarios no invierten en sus empresas con tal de no ofrecer un salario digno a los trabajadores.
Si se trata de explicar, porque el sistema de salud ha sido insuficiente, probablemente se ceñirán a decir que la corrupción, los malos manejos administrativos son la base de una falta de medicamentos, de mejores instalaciones hospitalarias y de que no se haya incrementado el número de hospitales en el país.
Al igual que el sistema educativo, donde la falta de universidades públicas, ha cortado las aspiraciones de muchos jóvenes que no han encontrado un acomodo en estos institutos de educación superior, porque no hay espacios, pero ahora que se entreguen las cien universidades, se podrá contar con esos espacios, aunque las carreras que ofrezcan estén más encaminadas al aspecto social que al científico, tecnológico y de transformación.
Ante esto, podremos deducir que el próximo informe de actividades de gobierno de López Obrador, en realidad ya no sabemos que numero de informe es y a que corresponde, estará lleno de cifras positivas para que en el sentir de los mexicanos impere el optimismo de llegar a tener un futuro mejor, porque así fue la promesa del cambio y así se espera.
Más que felicidad, los mexicanos tenemos optimismo, que nos permite borrar lo negativo y esperar el tiempo que sea necesario para conseguir los objetivos.
Este optimismo nos permitirá declarar que ante una situación de crisis económica y de salud, por lo menos contamos con vida, que como trabajadores algunos de ellos cuentan con una vivienda, que por el momento no han podido pagar, pero lo harán ahora que salgamos de la crisis económica.
Que contamos con vida y salud a pesar de que 16 millones de mexicanos no tienen acceso a los servicios de seguridad social, luego de la desaparición del Seguro Popular y la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), que aún no termina de concretarse.
Que muchas familias no tienen empleos seguros para percibir ingresos suficientes para la compra de la canasta básica de alimentos, pero si tienen un puesto, informal, donde logran hacerse de algunos recursos para sobrevivir a esta crisis.
Los mexicanos somos tan optimistas que lo negativo lo hacemos chiste y nos divertimos y reímos de nuestras situaciones, y ese optimismo es utilizada por la presenta administración federal, para cambiar el sentido de las cosas que están mal en una esperanza de cambio.
Llegamos al tercer año y faltan otros tres.
