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La alianza electoral se mantiene.

Pero los maestros rebeldes exigen mucho, son irracionales en sus reclamos, violentos en su actuación, exigen mucho e históricamente no muestran responsabilidad.

En 2019, cansado de manifestaciones, protestas, tomas de la Plaza de la Constitución e inclusive bloqueos a Palacio Nacional, López Obrador decidió no recibir más al magisterio disidente.

De aliado, pasó al rechazo:

Ordenó cerrarles el acceso a las Secretarías de Gobernación y de Educación Pública, donde despachaban Olga Sánchez Cordero y Esteban Moctezuma Barragán.

-Pero van a insistir -le advirtieron.

-No importa. Ya se cansarán. Mi decisión es no ceder a chantajes.

Como presionara la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pregunté a Moctezuma Barragán cuál sería la relación hacia adelante con esa organización.

-El trato institucional es con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de Poncho (Alfonso) Cepeda. Es el titular del contrato -me dijo en la casa de Juan Carlos Hinojosa durante una cena.

PETICIÓN DE 13%

Moctezuma Barragán se mantuvo.

López Obrador no, porque después de años volvió a recibir a comisiones de la CNTE hasta en ocho ocasiones, aunque no les concedió sus dos principales demandas, abolición de la reforma del ISSSTE y aumento de ciento por ciento.

Por su parte, Moctezuma a todas las peticiones les dio curso a través del SNTE, lo cual permitió atender sus pliegos anuales, proporcionales alzas salariales por encima de la media obrera y basificar a un millón de agremiados.

Ayer, Claudia Sheinbaum recordaba el último ajuste nominal, diez por ciento el año pasado retroactivo a enero previo e incrementos en otras prestaciones.

Hoy el panorama es claro: mientras la CNTE hace sus movilizaciones, bloqueos y severos daños a la capital y otras ciudades de influencia, el SNTE de Alfonso Cepeda ha presentado su pliego petitorio para tener respuesta en mayo.

Durante meses se realizaron asambleas en las 61 secciones sindicales, se procesaron numerosas sugerencias y al final la petición se centró en 13 por ciento.

A partir de ese monto se hacen las negociaciones con Édgar Amador y Mario Delgado, secretarios de Hacienda y Crédito Público y de Educación Pública.

Ellos informan a Claudia Sheinbaum sobre el avance de las pláticas y en éstas permea un propósito: otorgar un incremento muy superior a la inflación a fin de resarcir en algo el poder adquisitivo de los profesionales de la enseñanza.

PLAZAS Y DINERO

1.- Históricamente sabemos el fruto de las protestas centistas.

En primer lugar, entrega de plazas para sus militantes recién egresados, aunque sus calificaciones sean bajas y no hayan mostrado capacidad docente.

En segundo, dinero para cubrir sus gastos y guardar parte del monto para siguientes marchas, amén de recursos dizque para programas de capacitación.

Y en tercero, posiciones tanto en la estructura de la SEP federal como en las dependencias correspondientes en las entidades donde tienen influencia.

Satisfechos sus reclamos, se regresarán a sus lugares de origen y por un tiempo se acabaron los problemas… hasta el siguiente ciclo.

Más preciso: la apuesta gubernamental es no sufrir boicots durante el Mundial de Futbol, como han amagado.

Y 2.- Pocos políticos de nivel criticaron la irrupción de López Obrador en busca de dinero para Cuba.

Lo hizo el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, quien invocó las reglas no escritas según las cuales un expresidente debe retirarse a la vida privada.

Además, el tabasqueño prometió hacerlo, pero ha violado varias veces su palabra, para elegir jueces, para apoyar a Nicolás Maduro, para respaldar a la dictadura cubana…

@urenajose1