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• Evitar otra epidemia que, en su caso, afectaría más a niñas y niños, pero también a personas adultas

• Tan pronto lo permita la lucha contra coronavirus causante del COVID-19, debe acentuarse la batalla contra paramixovirus del sarampión, señaló

Verónica Juárez Piña, líder parlamentaria del PRD en San Lázaro, exhortó a las secretarías de Salud Federal y estatales a que tan pronto lo permita la actual emergencia sanitaria, se inicien campañas de vacunación contra el sarampión a fin de evitar otra epidemia como la del COVID-19, pero que en su caso afectaría más a la niñez.

Pidió al conjunto de la Cámara de Diputados sumarse a este exhorto a través de una propuesta de acuerdo en la cual también solicita a dichas secretarías difundir información clara y veraz sobre los peligros a la salud por el contagio de sarampión y la forma eficaz de eliminar dichos riesgos.

Destacó que entre el 5 de marzo, cuando autoridades de salubridad de la capital revelaron la existencia de un brote de sarampión con 16 personas infectadas -entre ellas una niña de 8 años- y el 23 del mismo mes, se sumaron 67 contagiados en la Zona Megapolitana del Valle de México.

Del total, 62 fueron en la Ciudad de México, la mayoría en las alcaldías Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo y Cuajimalpa. Los 5 restantes se ubicaron en los municipios de Ecatepec, Naucalpan, Tecámac, Nezahualcóyotl y Tlalnepantla, del Estado de México.

La parlamentaria jalisciense recordó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión es causado por un virus de la familia de los paramixovirus y es una de las principales causas de muerte infantil. Tan sólo en 2017 mató a 110 mil niños menores de cinco años en todo el mundo.

Refirió también que, como otras enfermedades, el sarampión es prevenible y combatible con la vacuna respectiva.

México tuvo su última epidemia de sarampión hace casi 30 años (entre 1989 y 1990 con casi 90 mil casos) y aun cuando desde entonces se aplica el Programa de Vacunación Universal, su cobertura no rebasa el 95% e incluso bajó a apenas 87% en 2018, lo que posibilita la aparición de brotes y que la enfermedad se mantenga como la primera causa de muerte de entre todas las que son prevenibles por vacunación,

Los niños menores de un año se mantienen como el grupo más afectado, pero es creciente el contagio entre mayores de 5.

Aunque al momento los principales brotes se han detectaron en zonas urbanas, históricamente una importante proporción de casos se presenta zonas rurales marginadas y con baja cobertura de vacunación.

Es más contagioso que el COVID-19. Mientras un infectado por el coronavirus de esta enfermedad puede contagiar principalmente por contacto directo o muy cercano hasta a 3 personas, otro infectado por el paramixovirus del sarampión puede hacerlo, incluso antes de presentar síntomas, hasta a 18 personas porque puede viajar en el aire hasta 6 metros.

El sarampión provoca fiebre, conjuntivitis, tos y pequeñas manchas con centro blanco o blanco azulado en la mucosa del vestíbulo de la boca.

En el caso de los niños, 1 de cada 10 puede presentar infección de oídos, 1 de cada mil padecer encefalitis o inflamación del cerebro y hasta dos de cada mil pueden morir. A las embarazadas les puede provocar aborto espontáneo o nacimientos prematuros.

No hay tratamiento directo contra esta enfermedad y al paciente sólo pueden aplicársele cuidados paliativos, como mantenerlo hidratado y reducirle la fiebre.

Por ello -insistió Juárez Piña-, la manera de evitar el contagio es la vacunación a niñas y niños, como marca el esquema de vacunación para menores de un año y el refuerzo a los seis años, pero también para los adultos que no hayan recibido la vacunación completa y que nunca hayan enfermado de sarampión.