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Por Miguel gaytán y Hercedel.-

El secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña hizo un llamado a los legisladores para que aprueben el paquete económico propuesto por el Ejecutivo para 2017, porque contiene los elementos necesarios para enfrentar los riesgos de la volatilidad financiera internacional, mantener la estabilidad e impulsar el crecimiento económico del país con baja inflación y generación de empleo.

Advirtió que en la coyuntura actual, incrementar la deuda, sustituir la propuesta del Ejecutivo por un paquete económico inercial o debilitar el marco tributario, no son opciones, porque implican el riesgo de que se pierda la confianza en el país, y de que se tengan que realizar ajustes mayores que darían como resultado menor crecimiento económico y más pobreza.

Durante su comparecencia ante el pleno de la Cámara de Diputados con motivo de la glosa del IV Informe de gobierno y para explicar el proyecto económico del Ejecutivo para 2017, sostuvo que  “un incremento en la deuda mayor al planteado puede llevar a la pérdida de la confianza, lo que tendría consecuencias abruptas y sustanciales en el costo de la deuda y reduciría aun más el gasto”.

Por su parte, “un programa económico inercial, que no responda al complejo entorno global, nos obligaría a realizar ajustes cuyo impacto se mediría no en décimas, sino en puntos del PIB; significaría menor crecimiento, mayor desempleo y más pobreza”, dijo.

Al mismo tiempo –añadió el responsable de las finanzas públicas del país- este no es momento de debilitar nuestro marco tributario, porque en él hemos encontrado la fortaleza que el país requiere para hacer frente a menores precios del petróleo y a una menor producción.

Afirmó que el proyecto de Presupuesto que propuso el presidente de la República para 2017 es diferente en comparación con los de años anteriores, porque requirió de un proceso de construcción que responde a las circunstancias actuales, y porque contiene principios de responsabilidad, equidad y realidad.

Respecto al principio de responsabilidad, comentó que, en los años previos, se utilizaron los márgenes fiscales disponibles para estimular la economía, pero el complejo entorno internacional obliga a cerrar ese ciclo. “El paquete propuesto reconoce que no se puede al mismo tiempo bajar la deuda y reducir los impuestos; reconoce también que no podemos bajar el gasto programable si pretendemos que cada rubro sea intocable”.

Con relación al principio de equidad, dijo que los intereses legítimos de los sectores económicos están considerados en el presupuesto. “Al presentarse ajustes en todos los rubros, desde el gobierno asumimos que se trata de un reto compartido”.

Agregó que un gasto menor nos obliga a lograr una mejor coordinación y una mayor focalización, y también exige aprovechar aun más las oportunidades de las reformas estructurales e innovar utilizando los avances tecnológicos disponibles. “Los diferentes actores encontrarán en este paquete los instrumentos necesarios para mantener sus servicios a la ciudadanía”.

En cuanto al principio de responsabilidad, mencionó que este ha sido desde hace más de dos décadas el rector de la política macroeconómica de México. “Hoy estamos en condiciones de plantear juntos el ajuste que el país requiere y de hacerlo sobre la base de una economía sólida y estable, en un país cuyo crédito y buen nombre están a salvo, y seguirán estándolo en la medida en que actuemos con oportunidad y decisión”.

Por lo anteriormente expuesto, hizo un llamado a los legisladores para que actúen con decisión y firmeza, mejoren la eficiencia del gasto, y con ello protejan lo que hemos construido durante décadas.

“El sector productivo espera de nosotros acciones que propicien estabilidad y condiciones favorables para  el desarrollo de sus actividades y la generación de empleos. Los mercados evaluarán la contribución de este paquete económico al mantenimiento de las finanzas públicas sanas y con ello a la viabilidad y sostenibilidad de nuestro crecimiento. La sociedad entera exige un gobierno responsable que sigue impulsando las prioridades nacionales y nos permita avanzar hacia el país justo, incluyente y próspero que todos anhelamos”.

Sostuvo que los instrumentos de política económica que el presidente de la República ha propuesto al Legislativo atienden esos anhelos legítimos y responden, con realismo, equidad y responsabilidad, al reto que enfrentamos, y nos corresponde a todos actuar con decisión en beneficio de los mexicanos de hoy y mañana.