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Estamos por finalizar el primer semestre de este 2021 y las cosas en materia de economía parecen no ser como las pinta e insiste en señalar López Obrador.
Hemos insistido que las cifras pueden manipularse en el sentido que favorezca a quien las dice, y así se ha utilizado por siempre en el gobierno federal. Por ello, lo que no sorprende que se siga manejando de la misma forma en la presente administración que prometió claridad en su administración, bajo el lema de combatir la corrupción.
Cuando desde las conferencias matutinas se señala que nuestra economía nacional va en franca recuperación y que este año culminaremos con un porcentaje de crecimiento del 6 por ciento, no podemos dudar de ello, porque así lo han demostrado las cifras a nivel mundial, donde los países más desarrollados han logrado revertir la caída de sus economías
Pero estas cifras no muestran la realidad de pobreza que existe en el país, tampoco señalan que los empleos que se tiene son con ingresos precarios
De acuerdo recientes cifras, México mantiene un crecimiento económico cercano al 5 por ciento, pero una inflación e 5.88 por ciento, lo que hace que una gran parte de la población no tenga los ingresos suficientes para comprar los alimentos de la canasta básica y el pago total e los servicios que también han presentado un incremento.
Esto coloca al crecimiento económico con una fragilidad porque es cierto que nuestra economía en números macroeconómicos muestra signos de crecimiento, consecuencia del crecimiento de Estados Unidos, en la microeconomía, la familiar, los resultados aun no pueden palparse, y está más amenazada porque probablemente no se alcance a vacunar al 70 por ciento de la población en contra el covid, mientras que otras cepas del virus empiezan a aparecer en nuestro país y el número de hospitalizaciones por esta pandemia también aumenta.
Entonces no podremos superar la crisis económica si una tercera ola de contagios hace que nuevamente entremos a una etapa de confinamiento y cierre de sectores productivos.
Hasta el momento, la economía mexicana ha mostrado estos signos de recuperación por dos sectores fundamentalmente, las exportaciones y la manufactura, lo que deja afuera otros sectores productivos como la contracción, el turismo, servicios y comercio.
Esto también coloca a una gran parte de mexicanos sin empleo o con un empleo que solo ofrece ingresos insuficientes para cumplir con el gasto total de compra de alimentos básicos y el pago de servicios públicos.
La cifra de este número de mexicanos las podremos ver ya de manera oficial cuando el INEGI dé a conocer los resultados de la Encuesta Ingreso Gasto de Hogares y en la primera semana de agosto el Coneval realice la medición de la pobreza en el país, basado en la Encuesta
Hasta el momento, estas mediciones indican que la pobreza se ha incrementado en el país y la desigualdad presenta una brecha que sigue en aumento.
En conclusión, la economía mexicana presenta un crecimiento frágil que puede caer, si el gobierno federal no aplica políticas públicas encaminadas al fortalecimiento de los sectores productivos, que puedan ofrecer empleos bien remunerados a los mexicanos, de lo contrario el crecimiento económico seguirá siendo en pocos sectores y el resto, la mayoría, seguirá estancada en pobreza.
Requerimos pues que la aplicación de los recursos públicos sea para bien del crecimiento económico total de México y su fortalecimiento interno y no solo para programas sociales, que solo son asistenciales y poco contribuyen a este crecimiento que urge al país.
