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“No hace falta decir que me quiero morir/ a tu lado, te amo…” Manuel Mijares

Pues sí, señoras y señores, desde la madrugada del sábado último, 3 de enero del naciente año, México entró en esa singular y recurrente desviación de los problemas domésticos. Ahora por el factor Nico Maduro.

Al dictador venezolano le echaron el guante junto con su esposa Cilia Flores, acusados de narcoterrorismo, entre otros cargos. Huéspedes del Centro de Detención Metropolitano, una prisión en Brooklyn, Nueva York, enfrentan a la justicia de Estados Unidos. Pero…

¿Y qué de los problemas en México? Sí esos que están debajo de la alfombra, preguntas sin respuestas, olvidos insultantes que tienen que ver con la impunidad de personajes destacados de la 4T, segundo piso ascensor.

¿Qué hay de las supuestas investigaciones en el multimillonario huachicol fiscal que pega en la línea de flotación del patriota Andrés Manuel López Obrador y de quien fuera secretario de Marina en su gabinete, el almirante José Rafael Ojeda Durán?, por citar un caso al que se le ha echado tierra.

¿Y qué de los vástagos de Su Alteza Serenísima involucrados en el tráfico de influencias?

¡Ajajá! Porque, sacudamos la memoria de la fiscal Ernestina Godoy.

¿Quiénes son responsables del descarrilamiento del llamado Tren Interoceánico en terrenos oaxaqueños? Bueno, bueno, no debe olvidarse que Gonzalo “Bobby” López Beltrán fue “supervisor honorario” de las obras de este tren y de otras en las que primos y amigos personales tuvieron millonarios contratos.

Vaya, vaya, el honesto licenciado Andrés Manuel López Obrador, en la conferencia mañanera del 5 de julio de 2024, presumió del apoyo de su hijo “Bobby”: “Me ayudaba a ver el avance de las obras, del tendido de las vías, lo de los trenes, la construcción del rompeolas en Salina Cruz, con los marinos”. O sea.

¿Y por qué no se investigan los evidentes nexos del senador Adán Augusto López Hernández con el cártel de La Barredora, en Tabasco en los tiempos en que gobernó a esta entidad y su enriquecimiento dizque porque es el más chinguetas notario público del sureste?

¿Por qué se protege a Ignacio Ovalle Fernández cuando hay pruebas que lo vinculan con el fraude superior a los 20 mil millones de pesos en Segalmex?

Y súmele usted el asunto del combate al narco y al crimen organizado que, sin duda, avanza pero no con la celeridad requerida ni atiende a los puntos focalizados para devolvernos la tranquilidad, la seguridad…

Y entonces dejemos de ahondar esta polarización social de pueblo bueno y pueblo malo, de ricos y pobres, de dizque patriotas y vende patrias, provocada por el falaz y protagonista licenciado López Obrador, porque, salvo la mejor opinión de mis 17 lectores, el caso de Venezuela concierne a los venezolanos.

¡Ah!, se violentó a la carta de la ONU y los principios de la OEA, porque la captura del dictador Nicolás Maduro en Caracas implicó la invasión de Estados Unidos a Venezuela. Sí, México está obligado a ser solidario, pero desde 2018 esa solidaridad es selectiva y hasta la ingeniera presidenta Sheinbaum le da su personal interpretación, igualita al proceder del Duce.

¡Recórcholis míster James Monroe!

¿Y? El domingo 4 de enero, hace dos días, fresca la captura de Nico Maduro y su consorte, Donald Trump declaraba al respecto y, pues usted ya lo conoce, se le iluminaba la mirada por el resultado de esa operación en la que murieron 32 militares cubanos que chambeaban como guarros de elite de Maduro, cuando trajo a colación el tema de México. Lea usted:

“Por cierto –citó Trump– hay que hacer algo con México. México tiene que arreglar su situación, porque las drogas están fluyendo a través de México.

“Vamos a tener que hacer algo. Amaríamos que México lo hiciera, son capaces, pero desafortunadamente los cárteles de México son muy fuertes”, puntualizó y se fue de largo, personalizó:

“Me agrada Claudia (Sheinbaum), pienso que es una persona increíble, diría que cada vez que he hablado con ella le he ofrecido enviar tropas.

–¿Ella no está dispuesta? –preguntó una reportera estadunidense.

–Está preocupada, un poco asustada. Los cárteles están controlando México, te guste o no –respondió Donald Trump.

Elemental, Sheinbaum respondió ayer. En la mañanera, la colega Karina Aguilar, reportera del diario 24 horas le preguntó:

–Este Entendimiento, que usted señalaba hace unos momentos, que se tiene entre México y Estados Unidos, ¿es garantía para que Estados Unidos no intervenga en México bajo el pretexto de capturar a alguno de los capos de la droga? ¿Y usted tiene miedo, como asegura Donald Trump?

–Son formas de hablar del presidente Trump –zanjó la ingeniera presidenta.

Luego restó importancia a la posibilidad de la que la colega Karina Aguilar citó como intervención, pero la ingeniera Sheinbaum llamó de otra forma.

–Yo no creo en la invasión, no creo ni siquiera que sea algo que ellos lo estén tomando muy en serio –enfatizó con aparente despreocupación. ¿Pero?

“Pero nosotros –continuó Sheinbaum Pardo– lo manifestamos en cada… Lo dijo él, varias veces en las llamadas que hemos tenido, han sido casi 14 llamadas, si mal no me acuerdo. Él en varias ocasiones ha insistido en que “el ejército de Estados Unidos pueda ingresar a México”.

“Nosotros hemos dicho que “no”, de manera muy firme. Primero, porque defendemos nuestra soberanía. Y segundo, porque no es necesario”.

En serio, no se ría, porfis, no haga caso del ejecutómetro, de los levantones y asesinatos que se cometen diariamente en el país, de esos enfrentamientos entre bandas que se disputan territorios y se llevan entre los plomazos a gente inocente, olvide incluso el cobro de piso.

Y si quiere, haga caso al discurso de la ingeniera presidenta:

“La visión… El problema de la inseguridad, la violencia en México derivada de la delincuencia organizada, no se resuelve con una intervención. Nosotros hemos planteado una estrategia integral que tienen que ver con la Atención a las Causas y la cero impunidad en cuatro ejes de la estrategia”. Lo dijo ayer en la mañanera.

Por eso, por eso…

Si el caso Nicolás Maduro y la que se considera invasión a Venezuela, habrán de resolverse en tribunales de Estados Unidos, uno, y conforme al derecho internacional y la participación de la ONU y de la OE, el otro, entonces qué ganamos los mexicanos desgarrándonos las vestimentas, descalificándonos, asumiéndonos patriotas o de ultraderecha vendepatrias cuando en los últimos 7 años la política exterior mexicana ha sido inconsistente y selectiva.

¿A poco no, ingeniera Sheinbaum? Ahí le hablan de Perú y de Ecuador y Bolivia. ¿Por qué no condena la violación de derechos humanos en Cuba y en Nicaragua? ¿Por qué tanta complacencia con los vuelos Caracas-AIFA?

Además, si la ingeniera presidenta no cree en la invasión y “ni siquiera que sea algo que ellos (Donald Trump y su gabinete) lo estén tomando muy en serio”, para qué tanto brinco estando el suelo (patrio) tan parejo.

Provocan ternura los “patriotas” que defienden a los dictadorzuelos sin conocer la realidad que viven los venezolanos, cubanos y nicaragüenses. Volvamos la cara y el interés hacia los problemas domésticos, lo de afuera no se resuelve con marchas y mentadas de madre al imperio. ¿Drakko, crees que Trump les hace caso? Yo tampoco. Digo.

sanchezzlimon@gmail.com @sanchezlimon1