Teófilo Benítez Granados, defensor jurídico de las víctimas de la L12, demando a nombre de los afectados un nuevo diagnóstico para conocer las verdaderas causas del derrumbe de los trenes y saber quiénes fueron los responsables de la tragedia.
En conferencia de prensa, el litigante aseguró que no pueden quedar en la impunidad los responsables de la construcción de la llamada Línea Dorada del metro.
“Queremos una nueva investigación, pero que no se oculte nada, que haya transparencia y justicia para las víctimas “, añadió.
En el evento, estuvieron presentes Marisol Tapia, madre del niño Brandon Giovanni Hernández; los padres de Inmer del Águila: Jocabeb Pineda Galicia y Samuel del Águila. Así como Enrique Bonilla Ruiz, Adriana Galván Pinal, sobrevivientes de la desgracia.
Benítez Granados aseguró que el dictamen presentado ayer por la empresa DNV es una burla para las víctimas, los damnificados y la ciudadanía en general.
Dijo que es ilógico que dos vigas y la falta de pernos sean la causa del desplome.
!Queremos un estudio donde no se oculte nada!, exigió.
Además, solicitarán la participación de Armando Ocampo, titular de CEAVI para que coopere en las investigaciones.
El abogado, señaló que otro elemento que genera desconfianza es la falta de bitácoras de mantenimiento del metro.
“También es algo ilógico “, añadió.
Subrayó que la nueva solicitud para hacer un análisis más profundo, es un derecho que tienen las personas que resultaron afectadas en el desplome, porque el que se presentó ayer dejó muchas dudas.