Por Adriana Noriega R.
Arremete la Comisión Nacional de Derechos Humanos contra la reacción del Gobierno Federal ante el informe de la CIDH, por la grave negación que hace sobre la situación de violación sistemática de los derechos humanos en México.
En un comunicado, la CNDH califico como de extraño las reacciones en el Gobierno Federal no por la valoración preliminar del reporte preliminar de la CIDH, “sino porque haya negado la gravedad de la situación actual, incluso caracterizando a víctimas de desaparición forzada como casos de 2008, 2009, 2010 y 2011, cuando, además de seguir vigentes los casos de años pasados, han desaparecido casi 12,000 personas de 2013 hasta mediados de 2015 según cifras oficiales”.
En el documento, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), señalo que el trabajo realizado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos es un trabajo de meses y no de días como se ha empeñado la Secretaría de Gobernación en descalificar el trabajo del organismo internacional.
Agregó que dentro del trabajo que realizó la CIDH, fueron: 23 audiencias públicas sobre México, en las que el Estado ha tenido participación; en 2014 conocía de 130 peticiones y casos mexicanos en las etapas de admisibilidad y fondo; continuamente recibe informes de fuentes gubernamentales y no gubernamentales, supervisa medidas cautelares y el cumplimiento de recomendaciones en diversas entidades federativas y ha sostenido innumerables reuniones con víctimas, organizaciones y autoridades.
En la visita de la semana pasada, el organismo se entrevistó con más de 100 representantes del Estado y sus equipos, así como con víctimas y organizaciones de Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, el Distrito Federal, el Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas, entre otros.
La CNDH le recordó al gobierno federal que “la formulación de observaciones preliminares es una práctica rutinaria de la CIDH en sus visitas a todos los países, incluyendo visitas pasadas de sus relatorías a México”.
Respecto a las conclusiones que presentó la CIDH hace cuatro días coinciden con las de diversos mecanismos de la ONU.
Entre 2014 y 2015 el Comité contra la Desaparición Forzada encontró que México vive una situación de desapariciones generalizadas en gran parte de su territorio; el Relator sobre Tortura concluyó que ésta es una práctica generalizada; y el Relator sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Arbitrarias o Sumarias observó que la impunidad por los homicidios es generalizada. En años recientes el Relator para la Libertad de Expresión identificó a México como el país con más agresiones contra periodistas en América Latina.
Por lo anterior, las organizaciones no gubernamentales así como intelectuales y firmaron el comunicado que la CNDH difunde y expresan que “lamentamos que el gobierno federal haya respondido desde una lógica mediática de control de daños, a conclusiones preliminares que atañen a problemas estructurales que afectan a las personas que viven y transitan por territorio mexicano”.
Recordaron que “la invitación de visita que hizo el gobierno a la CIDH, tiene el efecto reglamentario de impedir la incorporación de México en el Capítulo IV del próximo informe anual de ese organismo (dedicado al análisis de las situaciones más graves de la región), la propia invitación se puede entender como una acción para cuidar la imagen internacional del Estado”.
Si el gobierno federal verdaderamente pretende “abrir puertas y asumir retos” en materia de derechos humanos, el primer paso es dejar de descalificar a los organismos y personas expertas que documentan la realidad del país. Al contrario, el gobierno debe asumir las conclusiones y recomendaciones de éstos como insumos valiosos, reconociendo la naturaleza de la crisis actual para entonces implementar políticas, programas, leyes y sobre todo prácticas que lleven al efectivo acceso a la verdad, la justicia, la reparación y a la disminución de las violaciones a derechos humanos a lo largo del territorio nacional.