La Unión Nacional de Padres de Familia, UNPF, lamenta la decisión del gobierno federal ante la distribución del Presupuesto Económico Federal, PEF 2022. México se ha visto afectado de manera considerable en salud, crecimiento económico, seguridad y construcción de comunidad; y es necesario entender que sin educación no es posible avanzar en los temas antes mencionados.
En comunicado de prensa, externa su preocupación por que las prioridades presupuestales del Estado son otras, dejando a la educación en último lugar; afectando de manera directa el desarrollo de los niños y jóvenes nuestros del país, quienes enfrentan carencias que requieren ser atendidas de manera inmediata.
En el documento explica que en el del Presupuesto Económico Federal, PEF 2022, se ha distribuido de la siguiente manera:
Programas sociales 81.6%
Faraónicas 67.6%
Salud 54.8%
Fuerzas armadas 47.4%
Educación 18.3%
Ante esto, critican al gobierno federal como a los diputados federales que votaron a favor de una distribución con porcentajes tan desiguales en orden de prioridades. Al tiempo que cuestionan “¿De qué manera están garantizando el cumplimiento del artículo 4to. Constitucional, fracciones IX y X?”.
Por lo que, insisten que la educación no merece quedar en el último lugar cuando se sabe que es parte fundamental del desarrollo de toda nación, es incongruente encontrar la comparativa de favorecimiento a programas de subsidio que se propone para 2022, siendo 16% mayor (108.3 mmdp) que el monto que se aprobó para tales programas en el PEF 2021.
De acuerdo con México Evalúa, son 74 programas de subsidios los que se consideran en el proyecto de presupuesto. Sin embargo, son sólo 10 los que concentran el 83% del presupuesto.
“La creciente proporción del presupuesto ejercido en programas de subsidios cuyo destino no se identifica o es en CDMX, la cual pasó de representar 39% en 2018 a 55% en 2019 y 60% en 2021. Y que hasta el segundo trimestre de 2021 representó 63% del presupuesto total en estos programas. Surge la duda si en efecto los capitalinos han disfrutado (y necesitado) tantos recursos, o bien el problema es la falta de claridad del destino mismo”. (México Evalúa paquete económico 2022)
“Este presupuesto vulnera el derecho de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes a tener una educación de calidad además atenta con el desarrollo y futuro de nuestro país. Sabemos que los países que más invierten en educación son los que alcanzan un mayor índice de verdadero bienestar social…
“Estamos frente a una total incongruencia al aspirar una mejora educativa dañando la confianza de los padres de familia que se esfuerzan y comprometen con la educación de sus hijos, cuando el gobierno pretende un recorte presupuestal a 8 programas educativos, Dentro de este presupuesto educativo se programa asignar 1,000 millones de pesos para el desarrollo docente, pero solo representa el 7% de lo que se le asignaba en 2018”, lamentan.
La Unión Nacional de Padres de Familia, destaca que el recorte al presupuesto en materia educativa, de acuerdo con estudios realizados; indica que 37 mil 570 escuelas se verán afectadas, en proporción representa a la CDMX, Estado de México y Nuevo León, así como más de 4.3 millones de alumnos; lo anterior equivale a la matrícula completa del Edo. de México y Nuevo León y 27 mil 770 escuelas con 1 millón 860 mil 058 de alumnos indígenas.
Por lo que exigen a la autoridad federal, presupuestos suficientes para el mantenimiento de las escuelas en los más de 200 días de clase; suministros de prevención para mantener los protocolos contra los contagios; que toda escuela tenga en perfectas condiciones en sus espacios como baños, lavamanos y se garantice la buena ventilación de los salones; dignificar y reconocer la figura docente invirtiendo en capacitación a la altura de las exigencias de los cambios educativos;
mantener al 100% los programas de apoyo escolar que contribuyan a la formación y desarrollo de las capacidades escolares de nuestros hijos”.
Finalmente, como Unión Nacional de Padres de Familia, expresan su indignación y reclamo al gobierno federal, y advierten “no aceptamos más afectaciones en la educación de nuestros hijos, necesitamos no solo garantizar un regreso presencial, exigimos que este regreso sea en mejores condiciones porque así lo necesita México y porque es un derecho en la educación de nuestros hijos”.