COMPARTIR

Mónica Almeida, diputada federal del PRD demanda que el Gobierno Federal modificar la forma en la que se están realizando las evaluaciones para medir la cantidad de contagios de COVID-19, para determinar los subregistros de casos que padecen la enfermedad y poder evaluar de fondo y con total conocimiento la crisis sanitaria del país.

“Es muy importante que el gobierno tenga las cifras exactas de las personas que padecen la nueva sepa de Coronavirus, con esto no digo que el modelo Centinela que se está empleando no sea funcional; sin embargo, como el mismo López Gatell lo ha compartido, el virus actúa diferente en cada país o región, por lo cual los pronósticos pueden estar errados, y las acciones gubernamentales para mitigar la pandemia igual”, dijo.

La congresista detalló que el objetivo principal del exhorto que presentó es lograr que “se amplíen los mecanismos para la realización de pruebas y en su caso, el registro de casos relacionados con síntomas que podría provocar el contagio del COVID-19, a efecto de contar con una mayor certeza de los casos que se atienden y registran por dicho contagio, además que se instalen módulos certificados que cumplan con las medidas necesarias para la detección del virus en las distintas zonas urbanas y rurales del país, más allá de los centros epidemiológicos ya disponibles”.

La legisladora hizo mención de que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Coordinación de Investigación Científica (CIC) en un comunicado aseguró que la epidemia se ha extendido por todo el país, pero se registran como casos por infección respiratoria aguda (IRA), aun contando con síntomas similares al COVID-19, según el análisis que realizaron se incrementó en 150 mil casos por (IRA) en las últimas semanas, aunado a esto el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell confirmó que la cifra de contagios en el país puede ser de hasta ocho veces la registrada por la propia secretaría de salud.

“Lo que se debe buscar es identificar el mayor número de contagios posibles y/o casos de infección respiratoria aguda (IRA) a los que no se les realizan las pruebas por no ser diagnosticados como un posible caso de COVID-19, es decir, estamos acortando el umbral de población a la que se le realiza la prueba para la detección del virus, esto con el argumento de que al tratarse de un modelo (Centinela) que busca tener una evaluación con un número limitado de sitios de vigilancia de manera sistémica y rutinaria para la toma de decisiones sobre la prevención y mitigación del virus”, agregó.

Considera que esta estrategia limita de manera exponencial los puntos donde la población puede realizarse la prueba para saber si se encuentra infectada de COVID-19 o efectivamente es una infección respiratoria aguda (IRA), por lo que se deben ampliar los sitios donde se pueden realizar pruebas para la población e implementar modelos innovadores sobre la manera en que la población tiene acceso a dichas pruebas sin la necesidad de poner en riesgo a otras personas por un posible contagio a la hora de realizarla.