Por más que le escarbo, no veo temas nuevos de relevancia en la arena política, fuera del múltiplemente comentado informe presidencial. Así que ahora me abocaré a hablar de varias cosas.
Primera. El informe presidencial no fue más que un refrito de las mañaneras y una arenga para los Chairos del régimen morenista.
Segunda. Las boletas planchadas que aparecieron en las últimas elecciones han sido aceptadas por el INE. Al respecto, qué se puede esperar de ese órgano capturado por el Régimen. Mi comentario es que lo único que nos queda de democracia es lo que pasa en las casillas el día de las elecciones, ya que las mismas siguen siendo manejadas por ciudadanos elegidos al azar, que en su inmensa mayoría son ajenos al régimen. Además, las casillas generalmente están cuidadas por miembros de partidos de oposición, a lo menos algunos, y por observadores electorales de grupos de ciudadanos sin partido o de organizaciones extranjeras (considero esa participación es fútil, ya que los mexicanos pudieren representar a algún partido de oposición y ser efectivos legalmente en su actuar). Pero el peligro, con eso de considerar legales las boletas planchadas, está en que el régimen, a través del INE, puede empezar a entrometerse a nivel casilla para terminar de capturar la vida democrática del país.
Ya sabemos de que, si no logran ganar una elección a través de intervenir en las casillas, que en muchos lugares bien lo pueden hacer, como ya lo hicieron en los estados del Pacífico en la elección del 2024, a través del crimen organizado, que amenazó a candidatos y representantes de partido para que no cuidaran las casillas y para que no impugnaran las elecciones debido a su intervención, ahora el Régimen tiene el recurso de inventar que por “intervención extanjera», se anulen las elecciones.
Pero el Régimen aún todavía tiene la instancia de los comités electorales, y, sobre todo, del Consejo general del INE y del tribunal electoral del poder judicial de la Federación que el Régimen tiene totalmente capturados. Por lo que si, como lo antes mencioné, pierden una elección aún tienen la oportunidad de anularla aduciendo que hubo intervención extranjera, o con cualquier otro pretexto, por más irracional que parezca.
Tercera. La economía se encuentra en un punto de quiebre para colapsar al país y que se genere una gran crisis económica que ahora sí llegue a los bolsillos de los mexicanos. Por ello podemos esperar lo peor, desde la captura de Banco de México para emitir moneda indiscriminadamente generando una mega inflación, tomar las reservas internacionales en manos del Banco de México, hasta la captura de los ahorros nacionales a través de las Afores.
Otra posible medida es que se establezca el impuesto al patrimonio y a las herencias para que el gobierno empiece a atacar la propiedad privada en serio.
Cuarta. Intervención de los gringos. Ahora también pende sobre la cabeza de nuestro país una posible intervención militar de los Estados Unidos para combatir al crimen organizado, en donde puede haber múltiples daños colaterales, llevándose entre las patas a mexicanos inocentes.
Sería siempre mejor que el gobierno estuviera siempre coordinado con las autoridades de seguridad de los Estados Unidos para que haya un combate auténtico con la ayuda de dicha nación sin que hay una intervención directa de ellos.
Conclusión. Estamos en una situación de suma inestabilidad, con una calma chicha que aparenta que no pasa nada, pero realmente nos encontramos arriba de una olla de presión que en cualquier momento puede reventar. Debemos de estar preparados todos para estas eventualidades desastrosas.
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