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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no canceló más de 3 mil 200 exámenes “por mera presunción”, sino porque tiene pruebas de conductas tramposas, aseveró el abogado general de la institución, Hugo Concha Cantú.

En conferencia de prensa aclaró que las evaluaciones canceladas no fueron por presuntas anomalías, sino porque la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) revisó y verificó que los aspirantes incurrieron en conductas irregulares.

“Pero que quede claro que la UNAM no cancela un examen por mera presunción, cancela exámenes porque tiene evidencias de que se cometieron trampas e irregularidades”, puntualizó. Explicó que estos avisos se subieron a una mesa digital para ser analizados por la propia directora general de Administración Escolar, Ivonne Ramírez Wence.

Asimismo, informó que, tras detectar trampas, como el uso de un segundo dispositivo, fondos de pantalla similares y suplantación de identidad, presentaron seis denuncias ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), la cual turnará cada caso a las autoridades federales.

Señaló que hasta el mediodía de ayer (miércoles) tenían conocimiento de 10 amparos presentados ante juzgados administrativos, en los que se pidió a los demandantes especificar el acto reclamado.

Indicó que los aspirantes que resultaron seleccionados están en libertad de presentar amparos, pero no hay garantía de que sean admitidos. Incluso, apuntó que pueden presentar el examen de control, pero, si lo hacen, estarían reconociendo el acto reclamado, de modo que el amparo ya no tendría validez.

Comentó que, a pesar de las evidencias con las que contó la Universidad para cancelar los exámenes, la auditoría tecnológica servirá para aquellos aspirantes que soliciten una revisión.

Examen para bachillerato, sin puntajes atípicos

Al ser consultado sobre qué pasará con los resultados de ingreso al bachillerato, que se darán a conocer el próximo 18 de agosto, el abogado general de la máxima casa de estudios adelantó que muestran tendencias similares a las de años anteriores, por lo que no existe una situación atípica, como ocurrió en el proceso de licenciatura, donde los aciertos se movieron drásticamente hacia puntajes altos.

Con información del periódico LA JORNADA