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El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) llevará a cabo operaciones de control en el Supertazón 60 el próximo 8 de febrero y no tiene planes para cambiar su enfoque, a pesar de la creciente oposición pública desatada por los acontecimientos en Minnesota, dijo el Departamento de Seguridad Nacional. De acuerdo con datos de la NFL, alrededor de 40 millones de aficionados latinos hay en el país y 39.9 millones contabilizó en México hasta el año pasado, convirtiéndose en su mayor mercado internacional.
El partido por el campeonato entre los Halcones Marinos de Seattle y los Patriotas de Nueva Inglaterra se realizará en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, en un contexto de creciente malestar en reacción a la represión del presidente Donald Trump contra los migrantes indocumentados, después de que dos ciudadanos estaduniden-ses fueron asesinados a tiros por las fuerzas federales en Mineápolis.
Otra sombra política y diplomática, también relacionada con el ICE, se cierne sobre los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia, a celebrarse del 6 al 22 de febrero. El anuncio del envío de agentes migratorios desató una ola de indignación en el país, donde sectores políticos y sociales denuncian que la organización opera fuera de sus funciones y vulnera la soberanía nacional.
A través de un portavoz, el Comité Olímpico Internacional se limitó a decir que “la seguridad en los Juegos es responsabilidad de las autoridades locales, que trabajan estrechamente con las delegaciones participantes”. La protección de los ciudadanos estadunidenses durante la cita olímpica en el extranjero está a cargo del Servicio de Seguridad Diplomática (DSS) del Departamento de Estado.
“Una milicia que mata”
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, aseguró que los agentes del ICE no son bienvenidos a la ciudad. “Esta es una milicia que mata. Está claro que no son bienvenidos en Milán, no hay duda de ello. ¿Podemos decir no a (Donald) Trump por una vez?”, cuestionó en una entrevista con la emisora RTL 102.5 Radio, en referencia al presidente de Estados Unidos. Con el mismo énfasis, Alessandro Zan, miembro del Parlamento Europeo por el Partido Democrático de centroizquierda, calificó este anuncio de “inaceptable”.
“En Italia no queremos a quienes pisotean los derechos humanos y actúan al margen de cualquier control democrático”, escribió en la red social X.
El servicio de seguridad interna (HSI, por sus siglas en inglés) es una agencia federal que, bajo el paraguas del ICE, investiga un gran número de delitos (cibercriminalidad, trata de menores, tráfico de armas y drogas, entre otros) y que, según su portal web, está también a cargo de proteger a los ciudadanos de Es-tados Unidos “en casa, en el extranjero y en línea”. Miles de agentes del ICE han sido desplegados por Trump en diversas ciudades estadunidenses en el contexto de una campaña contra la migración.
El vicepresidente estadunidense, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, asistirán a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina el 6 de febrero. “El ICE, como tal, no operará nunca en Italia, puesto que la gestión del orden público, de la inmigración y de la seguridad compete a nuestras fuerzas de policía”, aseguró el lunes pasado el ministro del Interior italiano Matteo Piantedosi, quien estuvo reunido ayer con el embajador estadunidense en Roma.
“Si en algún momento, de manera hipotética, llegan unidades aisladas pertenecientes a estos organismos de seguridad estadunidenses, estarán de todas maneras desplegadas de manera funcional y no operativa”, matizó.
En lo que respecta al Supertazón de la NFL, la secretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Tricia McLaughlin, declaró a The Independent: “El DHS está comprometido a trabajar con nuestros socios locales y federales para garantizar que el Supertazón sea seguro para todos los involucrados, como lo hacemos con cada acto deportivo importante, incluida la Copa del Mundo. Nuestra misión permanece inalterada. No revelaremos operaciones futuras ni hablaremos sobre el personal”.
Por tanto, la seguridad del partido Seattle-Nueva Inglaterra implica una respuesta de todo el gobierno, de conformidad con la Constitución de Estados Unidos. “Quienes están aquí legalmente y no infringen otras leyes no tienen nada que temer”, agregó.
Las entradas para el gran partido en el estadio con capacidad para 68 mil 500 personas originalmente tenían un precio de entre 950 y 8 mil 500 dólares, según Bleacher Report, pero los boletos más baratas actualmente disponibles en el mercado de reventa cuestan aproximadamente 6 mil dólares.
Nueva Orleans estima que alrededor de 125 mil aficionados asistieron al Supertazón 59. Las fuerzas antimigración de Trump permanecen activas en California desde el año pasado y se trasladaron al centro de Los Ángeles en junio, donde se encontraron con protestas generalizadas, lo que llevó al presidente a federalizar la Guardia Nacional del estado para ayudar a mantener la paz, a pesar de que el gobernador Gavin Newsom y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, advirtieron que la escalada corría el riesgo de empeorar la situación.
Con información del periódico LA JORNADA
