Las alertas permanecen.
Y como no han cambiado, sigue vigente lo adelantado aquí el 2 de diciembre en este espacio:
No hay condiciones para un viaje del Papa a México.
Lo señalamos con información confiable cuando el gobierno todavía hacía esfuerzos ante El Vaticano en aras de traer a León XIV.
A las invitaciones oficiales se sumaron las del ámbito privado con la intención de tenerlo presente en la reinauguración del Estadio Azteca.
No fue posible.
¿Por la inseguridad?
Hay matices, subrayamos:
“Nadie cree en riesgos mayores del Sumo Pontífice porque como jefe de Estado sería protegido por el Ejército Mexicano y los distintos cuerpos de seguridad”.
También citamos los crecientes ataques políticos y violentos a ministros de culto, en especial el doble crimen de los jesuitas Javier Campos y Joaquín Cesar Mora en Cerocahui.
Y la falta de solidaridad de Andrés Manuel López Obrador, quien jamás se condolió de la violencia contra el clero, y la dolorosa labor de las madres buscadoras…
¡Ah, las madres buscadoras!, y para qué enumerar más causas.
Con este ambiente, confiemos en que, como dijo ayer el obispo Héctor Mario Pérez a Radio Fórmula, pronto lo disponga la Divina Providencia y esté aquí León XIV.
ALIANZAS EN PUERTA
De repente las alianzas toman cuerpo.
De facto, registradas legalmente o bajo el término de candidaturas comunes, pero entre panistas cunde en los estados la rebelión contra su directiva.
De inmediato el acuerdo impulsado por Jorge Romero fue rechazado en Nuevo León el 10 de junio de 2025.
Ya dio el paso: amparará al alcalde priista de Monterrey, Adrián de la Garza, como candidato azul para la gubernatura en 2027.
Alejandro Moreno, Alito, respaldó esa alianza.
Las gestiones se hacen en otros lugares.
En Sinaloa el diputado priista Mario Zamora lleva muy avanzadas las negociaciones a pesar del ambiente de violencia agravado hace dos años.
En Zacatecas José Eulogio Fito Bonilla trabaja en dos direcciones: con el PAN y con MC para no pulverizar el voto opositor.
No va mal.
Y en San Luis Potosí Enrique Galindo cree llegar a un acuerdo con azules y naranjas para no dejar fácil la gubernatura al cacicazgo de los Gallardo, Ricardo padre y Ricardo hijo.
Seguramente habrá otros intentos y en meses sabremos los frutos.
GUERRA TLAXCALTECA
1.- A propósito de cacicazgos:
Tlaxcala no escapa y quiere prolongar su dominio el grupo enquistado desde los noventa con el arribo del entonces perredista y hoy desaparecido Alfonso Sánchez Anaya.
Durante estos decenios han cambiado de siglas partidistas, pero no de prácticas y ahora los efectos se sienten al interior del movimiento oficial.
Lo sufre la senadora Ana Lilia Rivera, quien apenas comienza a organizar un mitin cuando aparecen operadores para impedir bajo amenazas a choferes el uso de camiones.
Y mientras tanto, desde palacio de gobierno se insufla al alcalde con licencia Alfonso Sánchez -¿le suena el nombre?- y se le patrocinan encuestas y hace campaña abierta.
Y 2.- Como presidente de la comisión legislativa Especial para el Seguimiento del T-MEC, Pedro Haces clama por dos aspectos.
En primer lugar, enumera el dirigente de la CATEM, difundir adecuadamente los avances en las negociaciones con Estados Unidos y Canadá para dar certidumbre a los inversionistas.
E impulsar certificaciones laborales trinacionales a fin de preparar a la clase trabajadora para el uso de nuevas tecnologías y mejorar las percepciones de los obreros mexicanos.
Muy razonables, ¿verdad?
@urenajose1
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