• Es importante reorientar la discusión para evitar normalizar su consumo y oferta debido a las múltiples afectaciones que ocasiona.
• La relación entre piratería-informalidad-contrabando-robo de transporte de carga es insuficiente para explicar todo el fenómeno y se deben generar soluciones que apunten a nuevas formas de distribución.
• La piratería también se detectó en compras públicas. Hacemos énfasis en investigar a fondo las compras públicas, especialmente las de medicina y equipo médico.
• Es indispensable que este delito adquiera relevancia en la agenda pública y política para que la respuesta institucional esté asociada a procedimientos legales más eficientes.
• Es necesario que existan procesos de coordinación interinstitucional efectivos y que no dependan del perfil, motivaciones y las relaciones de quienes ostentan los cargos en cada institución.
• Se recomienda revisar a profundidad las condiciones que cobijan la práctica de solicitud de requerimientos inútiles o inexistentes, así como de la relación costo-beneficio que supone su participación en el proceso.
La piratería afecta a los mexicanos en varios niveles. Primero, afecta al individuo por los productos que perjudican su salud e integridad física.
En segundo lugar, perjudica a la comunidad en el detrimento a su seguridad por la participación de la delincuencia organizada y porque existe colusión/corrupción de autoridades; así como al sector productivo, porque daña la competitividad e innovación, distorsiona el mercado laboral e incentiva la informalidad e ilegalidad. Finalmente afecta a la sociedad en general porque mantiene vivo el conjunto informalidadilegalidad-corrupción-delincuencia y vulnera el Estado de Derecho.
Así lo advirtió Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad (ONC) durante la
presentación del estudio Piratería en México: Diagnóstico de la oferta y de las acciones institucionales, que fue realizado con la colaboración la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM), que detectó un incremento en la producción, distribución, transporte, almacenamiento y venta de productos piratas, así como la poca o nula respuesta de la autoridad para frenar este delito que puede ser considerado el cáncer de la propiedad intelectual y la innovación.

El documento señala que la piratería ha logrado filtrarse en cada ámbito de la vida cotidiana de los mexicanos, que ya no se reduce a videos, música y ropa “de marca” sino que la podemos encontrar en medicinas, equipo médico, productos agrícolas, refacciones de auto, juguetes e incluso, en productos alimenticios.
La oferta de la piratería, indica el estudio, se ha diversificado en México pues en su producción, transporte, distribución y comercialización
participan diversos actores del sector formal e informal, lo que se ha acentuado con el uso de plataformas, páginas de internet y redes sociales.
Francisco Rivas dijo que la piratería se ha consolidado como una actividad criminal con altas ganancias económicas y bajos riesgos para quienes la llevan a cabo, y lamentó que esta actividad se minimice, ya que se trata de una conducta que se relaciona con diversos delitos e incluso con la delincuencia organizada.
“Las estrategias gubernamentales antipiratería tienen una baja prioridad en la agenda pública, debido a que a esta actividad ilícita se le considera como una fuente de empleo de la población”, explicó.
Fue más allá al denunciar que en la actual administración federal se ha registrado un debilitamiento significativo de las instituciones encargadas de perseguir la piratería en nuestro país.
“La falta de evidencia del combate a la piratería de las actuales autoridades federales revela que no se está haciendo lo necesario para atender todas las causas de los índices de delincuencia y violencia, así como para frenar la corrupción. De hecho, las actuales crisis económica y sanitaria derivadas de la pandemia por COVID-19 potencian los incentivos para participar en
la piratería”, sentenció.
El estudio destaca que el desempeño de la Fiscalía General de la República (FGR) ha empeorado respecto al pasado. En 2019, las acciones operativas antipiratería se desplomaron con relación a 2018:
• -66% de órdenes de cateo autorizadas
• -68% de inmuebles cateados
• -64% de objetos asegurados
• -91% de inmuebles asegurados
• -66% de locales asegurados
• 0 vehículos asegurados
• 0 inspecciones en aduanas
• 0 fábricas desmanteladas
• 6 laboratorios desmantelados
• 1 operativo en vía pública (2019) vs. 10 operativos (2018)
El director general del ONC sostuvo que la comercialización de los productos piratas se lleva a cabo principalmente en los mercados notorios
que se benefician de la violación de derechos de autor y la falsificación de marcas comerciales. Asimismo, reveló que el estudio identificó 19
mercados notorios en el país, de los cuales el 31.6% se concentran en Ciudad de México, el 21% en Jalisco y el 15.8% en Guanajuato.
En los mercados notorios de piratería, explicó, existen vínculos entre actores estratégicos, una delgada línea entre tres fenómenos que se
entrecruzan mediante la corrupción: la informalidad, la ilegalidad y el crimen organizado.
Francisco Rivas reconoció que a pesar de que hay controversia sobre la magnitud de los costos de la piratería, es indudable que implica una
afectación directa a nuestra seguridad (física y digital) por su conexión con otros delitos. “El estudio identificó algunos puntos de venta de
piratería que tienen un doble giro, ya que también sirven para ventas de arma de fuego y narcomenudeo”, señaló.
Para la realización de este documento se utilizó el tipo de metodología mixto, es decir, cuantitativa y cualitativa, trabajo de campo intensivo y
solicitudes de información, así como entrevistas con actores involucrados en el tema y grupos focales.