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Con la llegada del 2026, la famosa cuesta de enero comenzó mermar la economía de miles de familias en nuestro país. Con el objetivo de poder sustentar todos los gastos de la temporada, algunas personas acuden a las casas de empeño para obtener un ingreso extra de dinero.

Debido a ello y con el objetivo de proteger a los usuarios, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) habló del tema en su Revista del Consumidor. Estos establecimientos ofrecen préstamos rápidos a cambio de dejar un bien material en garantía, ya sean joyas o electrodomésticos.

El pago de colegiaturas, pagos de servicios, renovaciones de seguros o saldos de tarjetas de crédito suelen ser algunos de los gastos en este primer mes del año. Ante ello, algunas casas de empeño comienzan a presentar una importante afluencia de gente que busca dejar algo a cambio de dinero.

Es por ello la importancia de conocer como funcionan estos establecimientos, los cuales están regulados por las autoridades federales.

¿Cómo recurrir a las casas de empeño?

Las casas de empeño operan de la siguiente manera: prestan dinero a corto o mediano plazo tomando como garantía prendaria un bien mueble. La persona deja su prenda y recibe un préstamo menor al valor del objeto, y se compromete a devolver el dinero con intereses y comisiones dentro de un plazo determinado.

A la hora de empeñar un objeto, tanto el establecimiento como el cliente firman un contrato con las cláusulas para el préstamo. Debido a ello es importante conocer los detalles acerca de las comisiones o posibles ganancias en caso de que se venda tu prenda.

Antes de utilizar los servicios de una casa de empeño, es fundamental verificar que cuente con su inscripción en el Registro Público de Casas de Empeño de la Profeco. Otra cosa importante a considerar es las opciones disponibles y siembre comparar entre un establecimiento y otro.

Finalmente, las casas de empeño pueden ser una alternativa útil y legal para enfrentar emergencias económicas, pero solo cuando se usan de manera informada y responsable. No son una fuente de ingresos sostenida ni una solución mágica a los problemas financieros de enero.