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En la entrega pasada hablamos de varios personajes que, con sus actos, “pintan” el rostro de la 4T, pero ahora se trata de sus tuberías, de sus entrañas por donde, acusan los mismos morenistas, se deslizan la corrupción, la intriga, la traición, la delincuencia organizada y hasta los alacranes.

¿Y quién destapó las cloacas? Ellos, principalmente los obradoristas que hoy se lanzan mierda con ventilador mientras barren y trapean el piso con los postulados de no mentir, no robar y no traicionar que tanto promovió Andrés Manuel López Obrador.


Las intrigas palaciegas se mantenían dentro de los muros de Palacio Nacional y las acusaciones contra la 4T se atribuían, como un “manejo de crisis”, a campañas de los malos de malolandia, a los neoliberales y conservadores.


Pero échese este trompo a la uña. Es el hermano político y ex consejero jurídico de AMLO, Julio Scherer Ibarra, quien decide lanzar un “misil” titulado Ni venganza ni perdón que el caricaturista y activista político de Morena, Rafael Barajas “El Fisgón” renombró en uno de sus cartones como Ni vergüenza ni pudor para desacreditarlo.


El libro es una gravísima acusación principalmente contra Jesús Ramírez Cuevas, ex vocero de López Obrador. Expone a una veintena de personajes de la llamada Cuarta Transformación, pone en duda el legado obradorista y hace una descripción sobre la personalidad de AMLO y su objetivo político: llegar al poder aliado con quien sea.


Jorge Fernández Menéndez, periodista y coautor del libro, refiere en su columna del pasado 13 de febrero que, como se detalla en la obra, la propia lógica de López Obrador “era alcanzar el poder y en el camino aliarse con quien fuera necesario”.

Así, advierte, “llegaron gobernadores impresentables como Cuauhtémoc Blanco o Rutilio Escandón, Layda Sansores, o el propio Adán Augusto López, hubo alianzas con anteriores enemigos como Manuel Bartlett o Alejandro Gertz, y muchas otras designaciones en su gobierno, marcadas por dos cosas: la exigencia de lealtad más que de capacidad y que esas incorporaciones movieran el tablero del poder”.


“Que la enorme mayoría de los gobernadores o presidentes municipales salidos de Morena exhiban tal nivel de incapacidad o de corrupción no es casual, surgieron en su mayoría de esa lógica, y en ella llegar al poder no era siempre una convicción ideológica sino una forma de utilizar el poder para objetivos personales, sean políticos o simplemente materiales”, apuntó Fernández Meléndez.


Huachicol en Palacio


Pero Ni venganza ni perdón, como le decía, es una gravísima acusación del ex Consejero Jurídico del Ejecutivo Federal a otro de los personajes más empoderados en siete años de la 4T.


¿Y de qué acusa Scherer a Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Comunicación en el sexenio obradorista y hoy de Asesores de la presidenta Sheinbaum?

De envenenar el oído de López Obrador; de “sembrar” preguntas en las conferencias mañaneras y de financiar reporteros y medios afines al obradorato. Lo que siempre se ha dicho.


Lo acusa de enriquecerse con millonarios contratos de publicidad oficial para su periódico Regeneración y de desviar recursos públicos para financiar las campañas políticas de Américo Villarreal en Tamaulipas; de Alfonso Durazo en Sonora y de Clara Brugada en la Ciudad de México.


La más grave: de tener vínculos con Sergio Carmona el “Rey del Huachicol” (asesinado el 22 de noviembre de 2021) y de ser Ramírez Cuevas quien lo presentó al presidente AMLO y al entonces líder de Morena, Mario Delgado, para financiar campañas políticas de Morena.


Incluso, sostiene que en cortes de Nueva York y Texas se investiga actualmente a Jesús.


Ramírez Cuevas respondió a las acusaciones con otras acusaciones, mientras dirigentes del partido, jilgueros o bocas de ganso afines a la 4T despliegan una campaña para defender a un obradorista de otro obradorista.


Asegura que Scherer Ibarra lanza un “libelo”, “un pasquín” para golpear al movimiento de la 4T como venganza personal tras salir del gobierno en medio de señalamientos por tráfico de influencias y extorsión.


De escándalo a escándalo


Ambos se acusan como dos presuntos delincuentes y se tiran con todo, mientras un tufo de podredumbre rodea a la Cuarta Transformación.

– ¿Habrá investigación por estas acusaciones?

Morena no investiga a Morena, aseguran opositores al régimen.
Jesús no saldrá de la Coordinación de Asesores. Sheinbaum ya lo blindó. Es el «Pepe Grillo» que AMLO le dejó. El oído y el mensajero. La línea entre “La Chingada” y Palacio Nacional. Soltarlo sería perder el puente con el “Jefe moral».

-¿Y qué va a pasar con Scherer Ibarra, hijo del fundador de la revista Proceso y quien el periodista Juan Pablo Becerra, su cuate de la infancia y adolescencia, lo recuerda como un perversón, abusivo y pasado de lanza?

Por ahora enfrenta una campaña de desprestigio por la publicación de su libro, mientras que el senador Gerardo Fernández Noroña expresó que debería estar en la cárcel “por deslealtad”. Lo que no va a ocurrir.

Lo que sí anticipamos es que con las elecciones intermedias de 2027 en puerta y el legado de López Obrador en juego, vendrán más libros, filtraciones y pleitos entre facciones, grupos o tribus en la 4T por la disputa de espacios de poder político y económico.

Ya probaron y les gustó. Y no les importa seguir cargando en contra, incluso, de la propia presidenta Sheinbaum.


Cloacas en la SEP


Vea. Lo de estos dos personajes no es lo único que hace gruñir las tripas de la cuatroté. Los escándalos y acusaciones de corrupción no sólo están en estos niveles.


Lamentablemente han llegado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) donde el viernes fue destituido Marx Arriaga como Director General de Materiales Educativos.


Este polémico personaje se negó a incorporar nuevos contenidos en los Libros de Texto Gratuitos que, por encargo de López Obrador, rediseñó para convertirlos en materiales de adoctrinamiento ideológico y político.


Adolecían hasta de errores ortográficos y de graves omisiones. Fueron jurídicamente impugnados por opositores.
Desde el año pasado Marx se radicalizó, se rebeló y se confrontó con el titular de la SEP, Mario Delgado. Inició un activismo político para convocar al “magisterio insurgente” a dar un golpe interno y “refundar a la SEP” mientras lanzaba, sin sustentarlo, acusaciones de corrupción en las entrañas de la Secretaría.


Ante su insubordinación, Delgado le notificó que sería relevado del cargo. Lo sabía desde hace semanas. Incluso le ofreció otra responsabilidad e incluso la embajada de México en Costa Rica.


Marx se negó, se atrincheró en su (ex) oficina, se autonombró “director legítimo” (¿le suena?) de los Libros de Texto Gratuitos y se declaró en protesta desde “las cloacas de la SEP”.


Sale del cargo por su insubordinación. Pero los Libros de Texto, aseguró la SEP y la propia presidenta Sheinbaum, no van a cambiar en su contenido principal.


Seguirán como parte de la Nueva Escuela Mexicana impulsada desde el sexenio obradorista y se les incorporarán temas de la mujer en la historia, lo que no quiso Marx que también es acusado, por trabajadores de Educación Pública, de cobrar «cuotas» o «moches» a sus colaboradores para giras de activismo político.


Alacranes campechanos


Y hasta dónde ha llegado otro pleito de obradoristas vs obradorista que resulta que Durango ya no es la única “tierra de alacranes” por la alta densidad de estos arácnidos invertebrados. Ahora también es Campeche.


Hace unos días la gobernadora Layda Sansores llamó “entrometido” al coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, por decir que el pleito de la mandataria estatal con el Congreso campechano afecta la imagen de la 4T.


“Que primero ponga en orden su chiquero”, le respondió Layda. El político zacatecano decidió no seguir la esgrima verbal.

Ante este pleito, desde la Rayuela del diario oficialista La Jornada, les mandaron un mensajito a ambos políticos de la cuatroté: “En Campeche, como en cualquier otro rincón de la política, dos alacranes… ¡sí se pican!”.


Pues lo alacranes con la marca 4T pican cada vez más fuerte. Las grietas internas en Morena no pararán de salir rumbo al 2027 y ya veremos si la Jefa del Ejecutivo Federal ahora sí da el manotazo en la mesa para parar a sus correligionarios e incluso a sus aliados políticos que la han desafiado por oponerse al nepotismo político.


Ya veremos quién se desploma primero en esta ruleta de trompos.


La cara de la pirinola cae en todos ponen.

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