<< “Hoy propongo legislar sobre la muerte; sobre la libertad y la dignidad, sobre el derecho a ser escuchados hasta el último momento: dip. Jannete Guerrero Maya
Jannete Guerrero Maya, legisladora local del Partido del Trabajo (PT), propuso expedir la Ley de Muerte Digna de la Ciudad de México a fin de hacer valer este derecho reconocido en la Constitución Política local, para poner en el centro la dignidad, autonomía y voluntad de todas las personas en las decisiones relacionadas con su atención médica y el proceso final de la vida.
En tribuna, la legisladora explicó que esta propuesta se suma a la discusión de la legalización de la eutanasia impulsada por la ciudadanía. Y se busca regular los principios de autonomía y consentimiento informado; fortalecer los cuidados paliativos y el tratamiento integral del dolor; establecer reglas para la sedación paliativa, el rechazo y retiro de tratamientos; desarrollar la voluntad anticipada y la figura de “persona acompañante de la voluntad”; regular la objeción de conciencia sin permitir que ésta sea una barrera; reconocer el acompañamiento integral y tanatológico; y determinar obligaciones para las autoridades sanitarias e instituciones de servicios de salud.
“Esta iniciativa no es contra la vida; es una iniciativa a favor de la dignidad. No busca convencer a nadie de morir o imponer una visión moral sobre otra, se trata de reconocer el legítimo derecho sobre nuestro cuerpo, que pertenece al ámbito más íntimo de nuestra existencia”, afirmó la petista.
De manera particular, la Iniciativa incorpora la asistencia médica para una muerte digna bajo dos modalidades: la eutanasia, mediante la acción directa del personal médico para terminar con la vida a solicitud expresa de la persona; y por otra parte, la asistencia médica para morir, mediante la prescripción o suministro de los medicamentos para que sea la propia persona solicitante quien los administre.
Por otra parte, la diputada del PT propuso reformas el Congreso de la Unión para modificar la Ley General de Salud con el objetivo de eliminar la prohibición de la eutanasia y que se reconozca la asistencia médica para una muerte digna.
“El Estado puede cuidar, debe acompañar, ofrecer tratamientos, aliviar el dolor y garantizar cuidados paliativos; pero existe una frontera que el Estado no debe cruzar: apropiarse de la voluntad de una persona capaz de decidir sobre sí misma”, concluyó Guerrero Maya.
