Todos, creyentes o no, apartidistas o militantes, poderosos o necesitados debemos unir esfuerzos para hacer frente a las dificultades que se puedan presentar en el país, exhortó el cardenal Norberto Rivera Carrera.
Al ofrecer la homilía del tercer domingo de Adviento, el arzobispo primado de México se manifestó por impulsar un diálogo nacional y evitar confrontaciones estériles a fin de lograr la unidad que tanto se necesita para progresar en educación, trabajo y solidaridad.
En ese sentido, advirtió que el peligro no viene del norte o del oriente, sino de la misma gente que se niega a entrar a la dinámica de la solidaridad y la fraternidad, y siempre encuentra excusas para rechazar y criticar propuestas y actitudes.
“A todo se le puede dar la vuelta, es la prueba de la falta de sinceridad. Hoy diríamos, falta de voluntad política, de compromiso histórico, y en donde nada convence, todo es criticable”, advirtió.
Bajo esa visión aseveró que todo es criticable y siempre encontramos justificaciones para no entrar en esa dinámica de fraternidad y solidaridad, así como de esperanza y del compromiso a favor de los demás.
Rivera Carrera dijo que todo esto lleva a la gente a “hacer todo lo que se nos pega la gana y favorecer nuestro egoísmo, grupo o partido”.
Ante ello, insistió en que es indispensable impulsar un diálogo nacional y evitar las confrontaciones estériles, para lograr la unidad que tanto necesita el país para progresar.
Este es el sentido de la espera a que nos invita el Adviento, a no dejarse llevar por el espejismo del poder y la esperanza falsa, por lo que debemos evitar confundir la alegría con el triunfo, la paz con el poder y al Mesías con el soberano.
ntx