Adriana Noriega R.-
El “Plan Integral Ecatepec Seguro” presentado apenas el pasado 2 de agosto por los gobiernos estatal y federal , solo puede interpretar como el rotundo fracaso que ha tenido el llamado“ mando único” el cual es parte del Plan de Seguridad para el Estado de México de marzo de 2014 afirmó el presidente del PRD edomex, Omar Ortega Álvarez.
Álvarez Ortega, Consideró que ambos planes, exhiben la carencia de respuestas claras ante el incremento considerable de la delincuencia y la incapacidad para brindar seguridad a las familias mexiquenses.
Criticó que a un año de que finalice el gobierno estatal carece de “nuevas estrategias” para hacer frente a la delincuencia desatada y generalizada en el estado, en particular en Ecatepec de Morelos, lo que demuestra que no hubo efectividad para resolver el problema de inseguridad.
El líder del PRD en el Estado de México lamentó que esta entidad nuevamente aparezca como uno de los lugares más inseguros, en particular para las mujeres, con respuestas tardías, demagógicas o programas fallidos.
Para Ortega Álvarez no podría ser de otra manera si ambas autoridades, debido a su desinterés hacia la seguridad de la ciudadanía, carecen de un diagnóstico del problema, es decir, de cifras fiables que demuestren la magnitud del desafío para así emprender acciones adecuadas y combatir la desaparición de personas.
El perredista mexiquense hizo referencia al informe “Situación de los Derechos Humanos en México”, la CIDH denunció que de 2011 a abril de 2015 –en menos de cuatro años- se encontraban desaparecidas o extraviadas más de siete mil 60 mujeres. Un mil 170 desaparecieron en Tamaulipas y poco más de un mil en el Estado de México.
“Coincidimos con la CIDH –señaló Ortega- en que existe un serio problema en el registro de mujeres y niñas desaparecidas o asesinadas, así como en la investigación, justicia y prevención de más casos. Con la CIDH, expresamos nuestra profunda preocupación por la falta de avances y exigimos resultados”.
No puede ser –agregó- que las instancias oficiales no se pongan de acuerdo y que la información que proporcionan sea sesgada y poco confiable. Es incluso condenable que hasta el momento no se sepa con exactitud cuántas mujeres han sido encontradas vivas o muertas o si todavía están desaparecidas.