Alejandro Gómez Sánchez, fiscal General de Justicia del Estado de México, detalló que se han realizado 95 pruebas periciales y tras la evaluación de daños, han identificado 27 automóviles, de los cuales 10 fueron pérdida total y el resto parciales.
Indicó que, hasta ahora, se manejan dos hipótesis: una que pudo tratarse de mal manejo de algún producto por parte de algún cliente dentro del mercado y la otra, un corto circuito de piezas automotrices, ya que dentro de las pruebas periciales se encontraron baterías de carros sueltas y cables que pudieron iniciar un pequeño fuego que terminó por extenderse.
Dichas baterías, explicó Gómez Sánchez, eran utilizadas por los locatarios para proveer de energía eléctrica a sus negocios; no obstante, apuntó que competerá a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) determinar si esa práctica estaba permitida.
Por ello, los resultados de las pruebas tardarán un poco más, aunque el funcionario descartó un supuesto atentado o que haya sido provocado como una forma de extorsionar a los locatarios, ya que no se tiene indicio alguno para establecer si quiera dichas hipótesis.