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La fracción de Nueva Alianza en la Cámara de Diputados propuso reformas a la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), con el objeto de mejorar las condiciones y la calidad del trabajo de los jóvenes en su primer empleo.

 

Al respecto, Mariano Lara Salazar explicó que con ello se busca que los programas que promueven el primer empleo, contribuyan a la obtención de un trabajo digno dentro del sector formal y acorde con la preparación académica de los jóvenes.

Es decir, comentó, “empleos donde se respete plenamente la dignidad humana del trabajador, en los que no exista discriminación por ninguna circunstancia, que den acceso a la seguridad social, un salario digno, capacitación continua, y se le respeten sus derechos colectivos”.

 

Para ello se requieren proyectos integrales en los que participen empleadores, gobiernos e instituciones educativas, a fin de ofrecer mejores condiciones formativas y profesionales que permitan aprovechar las habilidades, conocimientos y el potencial de fuerza de trabajo de los más de 37 millones de jóvenes que hay en el país, precisó.

 

Añadió que si bien desde el Programa Nacional de Juventud (ProJuventud 2014-2018), se han diseñado propuestas tendientes a mejorar la calidad de vida de la población juvenil, los esfuerzos no han sido suficientes.

 

“La realidad es que la mayoría de estos programas que promueven el primer empleo para los jóvenes, lo hacen a través de convenios con empresas que tan sólo pueden ofrecer puestos que no permiten perfeccionar las habilidades profesionales a nivel práctico, sobre todo de quienes cuentan con preparación universitaria”, señaló.

 

De tal suerte, agregó, que los jóvenes en su primer empleo sólo pueden aspirar a ser ayudantes, vendedores de servicios, operadores telefónicos, asistentes o ejecutivos de cobranza.

 

Lara Salazar señaló que el lento crecimiento económico en México y un mercado laboral estrecho han propiciado que los jóvenes, incluso los que cuentan con una instrucción académica competente, tengan cada vez mayores dificultades para conseguir un trabajo bien remunerado.

 

Indicó que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, hasta el cierre del año pasado, habían alrededor de 2 millones 300 mil desempleados, de los cuales el 8.7% eran jóvenes de entre 15 y 24 años.

 

Lo anterior significa que 4 de cada 10 jóvenes mexicanos no tienen trabajo, externó.

 

Destacó que una de las principales problemáticas que enfrentan en su ingreso al campo laboral es la falta de experiencia, pues el 80% de las ofertas laborales exige experiencia previa.

 

Por otra parte, aquellos que tienen la suerte de conseguir un trabajo, se ven obligados a aceptar salarios miserables en empleos que nos les proporcionan ninguna prestación ni les brindan seguridad social, por lo que la gran mayoría recurre al empleo informal: casi el 70% de los jóvenes.

 

“Sin duda, es una juventud a la que no le estamos permitiendo tener grandes expectativas, debido a la realidad económica y social que vivimos”, por ello, el motivo de esta iniciativa, acotó.