La diputada federal del PRD, Mónica Almeida hace un llamado al gobierno federal para reestructurar de forma urgente su estrategia energética antes de que la situación económica empeore tras la decisión de Arabia Saudita de disminuir los precios oficiales de su crudo y aumentar su producción, y después de que Rusia rechazó aprobar los recortes más profundos a la producción propuestos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para estabilizar los mercados, situación que provocó la caída del precio del crudo mexicano en un 31.7 por ciento.
“Estamos frente a un escenario muy poco favorable para el crudo mexicano pues la decisión de Arabia Saudita en materia del petróleo, así como los estragos que está provocando el Coronavirus, traerán consigo graves consecuencias para nuestra economía, que actualmente depende directamente del petróleo y se ha visto mermada primeramente por la baja productividad de Pemex”, comentó.
La legisladora propone que México destine mayores recursos al uso y desarrollo de energías renovables y biocombustibles con el fin de impulsar el crecimiento regional del país, situación que ayudaría a blindar la economía mexicana frente a un escenario caótico para el petróleo a nivel internacional.
“Es momento de que la actual administración abra los ojos y se dé cuenta que no puede seguir adelante con una estrategia energética basada en la producción del petróleo como único eje de soberanía energética, pues como lo pudimos ver el pasado 9 de marzo, nuestra economía sufrió tras el desacuerdo de Rusia con la OPEP, debido la dependencia arraigada del petróleo para tener sostenibilidad económica; sin embargo, si destinamos mayores recursos a la producción de energías renovables construiríamos una economía verde capaz de afrontar este tipo de escenarios”, indicó.
Por otro lado, Almeida asegura que la fuerte caída que sufrió el crudo es un factor de riesgo, ya que podría llevar a que las agencias reduzcan la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la deuda del gobierno federal.
“Para México, que ya no es un país exportador neto de petróleo, implica una mayor probabilidad de un recorte en la calificación crediticia de Pemex, lo que también aumenta las probabilidades que suframos un recorte en la calificación crediticia de la deuda soberana”, agregó.
El petróleo mexicano perdió este lunes una tercera parte de su valor y finalizó en 24.43 dólares por barril, el precio más bajo desde febrero de 2016, debido al fracaso de un acuerdo de producción entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y por la liberación de volúmenes de extracción de Arabia Saudita y Rusia.
