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La estrategia de Morena y sus aliados sirvió en mucho para aprobar un paquete económico relativo a los ingresos, sin cambiar prácticamente nada y con ello establecer un margen de maniobra para que el gobierno federal pueda modificar a lo largo del año sus estimaciones

Después de más de 19 horas de discusión en temas como la obligación de que los jóvenes que cumplan la mayoría de edad deberán incorporarse al Registro Federal de Causantes y a limitar las deducciones de las aportaciones altruistas que hace la gente, el paquete económico se completó con la Ley de Ingresos y la Ley Federal de Derechos.

Estas últimas leyes establecen lo importante, luego de estimar el monto de los ingresos que se obtendrán, que van alrededor de 7.1 billones de pesos, para ser utilizados durante el año entrante y distribuirlos en el Presupuesto de Egresos que permita alcanzar las estimaciones de crecimiento para ese año que se ubico en 4.1 por ciento

Así y de acuerdo a lo aprobado se estima que el Índice Nacional de Precios al Consumidor se ubicará en 3.4 por ciento para todo el 2022, algo que va en línea con las estimaciones de expertos y analistas financieros, sin embargo, en la estimación se espera que la presión inflacionaria mundial vaya a la baja, aunque en realidad las estimaciones es que esta se mantendrá durante todo el 2022, y podría ser superior al 4 por ciento a nivel mundial

Esto por supuesto influirá mucho en el precio de los energéticos y materias primas que hoy siguen elevados y que pegan directamente en la inflación individual de cada nación.

Se estima también el precio del petróleo de Pemex, de 1.8 millones de barriles diarios, en 55.1 dólares por barril, algo que, si es difícil de estimar, pero los analistas lo ubican cercano a los 60 dólares a lo largo del año, algo que le permitirá al gobierno contar con excedentes, sin embargo, estos deberán ser utilizados en la compra de gasolina, diésel, gas natural y otros energéticos, además de aplicarlos en los subsidios para evitar el incremento de estos productos al interior del país.

En cuanto al tipo de cambio se ubicó en 20.30 pesos por dólar, algo que también es difícil de predecir si tomamos en cuenta que la presión inflacionaria continuara.

En relación al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), se estima, al final del año 2022 en 4.1 por ciento. Cifra basada más en el resultado de este 2021 que será en 6 por ciento.

En este renglón, lo que no entendieron los legisladores es que el resultado de 6 por ciento, simplemente es el rebote natural de nuestra economía después de que en el 2020 cayera en 8.5 por ciento en términos generales.

Entonces mientras que no se re establezca un clima de certidumbre jurídica, en México, hacia los inversionistas para captar recursos y el mercado internacional de los energéticos se estabilice, además de existir la producción suficiente de insumos para la producción y proveeduría a los sectores industriales, seguiremos con crecimientos bajos de entre 1 y 2 por ciento semestral, lo que nos dejara lejos de la meta de 4.1 por ciento al final del 2022.

Este resultado podría modificar las otras estimaciones, dejando el cuarto año del gobierno de la 4T en un crecimiento mediocre del 2 por ciento.

Resultado que podría tener también una falta en los recursos recaudados durante el año, ante la poca riqueza que se podría crear, por lo que será necesario establecer políticas públicas para establecer la certidumbre jurídica y confianza para atraer inversiones privadas que sigan creando empleos para los mexicanos.

Esperaremos que los Senadores de la república, si vean estos pequeños inconvenientes y modifiquen el paquete económico y no solo lo voten bajo una ciega lealtad.