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El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, aseguró que la migración mexicana hacia territorio estadounidense no solo es por la búsqueda del sueño americano, sino también por la situación de violencia y pobreza que caracteriza a nuestro país.

Refirió que la nobleza del Programa DACA no debe ser moneda de cambio por un muro construido a base de odio, discriminación y xenofobia.

Mucho menos es válido que el Gobierno estadounidense pretenda prohibir a los padres de los dreamers obtener la residencia en la Unión Americana, lo que violenta el principio universal de respeto a la unión familiar.

En el marco de la entrega del reconocimiento “Alfonso García Robles” por acciones destacadas en favor de personas migrantes, y que por primera vez otorga la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Ombudsman nacional manifestó que la dignidad y vida de todos no puede ser objeto de transacciones o negociaciones de intereses políticos y particulares.

Destacó la voluntad de quienes luchan contra las políticas migratorias de Estados Unidos que prohíben injustificadamente el acceso de varias nacionalidades, pretenden deportaciones masivas, violentan enmiendas de su Constitución y vulneran los principios universales de respeto a los derechos humanos.

Señaló que nuestros connacionales en ese país viven momentos de incertidumbre y son víctimas de violencia como consecuencia de su condición migratoria, en muchos casos irregular.

Debido a ello se genera discriminación, exclusión y persecución, mientras sus posibilidades de ejercer sus derechos se minimizan y pocas instancias tienen el valor y capacidades reales y operativas para alzar la voz en su defensa.

González Pérez detalló que el reconocimiento que lleva el nombre del diplomático mexicano y Premio Nobel de la Paz, convoca a preservar a ésta como postulado del reconocimiento y respeto entre las personas y sociedades, y como premisa básica de la convivencia humana.

Añadió que una sociedad con una verdadera cultura de paz, es aquélla que ha tenido y prevenido no sólo la violencia directa, sino también la llamada violencia estructural, reduciendo la pobreza, la discriminación, la exclusión y la falta de oportunidades, generando un entorno respetuoso de la dignidad humana.

AGENCIAS, LINEA POLITICA, 15-10-17.