>< El diputado priista exigió respeto a la Constitución y a la legalidad en la conducción de la sesión
>< Señaló que Morena busca polarizar y generar enemigos, utilizando episodios históricos para dividir a los mexicanos
>< “Nos dijeron traidores, pero no se los vamos a perdonar nunca; eso convierte a adversarios en enemigos irreconciliables”, advirtió
Rubén Moreira Valdez, líder parlamentario del PRI en Diputados denunció que la última sesión de la Comisión Permanente fue “un montaje armado y planeado” por un grupo dentro de Morena que prefiere la confrontación antes que el diálogo y el avance de la nación.
“Se hizo un uso faccioso de la historia para enfrentar a mexicanos contra mexicanos. Nos llamaron traidores, y cuando se utiliza esa palabra se pasa de la discrepancia política a la enemistad irreconciliable”, afirmó.
El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI advirtió que quienes orquestaron la sesión “actúan como dinamita, para reventar todo en los momentos más críticos del país”. En ese sentido, acusó que dentro de Morena existen grupos que no ayudan a la presidenta de la República, sino que buscan polarizar, distanciar y generar enemigos.
Asimismo, afirmó que mientras la oposición busca acuerdos en temas de seguridad y combate a la extorsión, el oficialismo se concentra en espectáculos políticos. “No podemos permitir que el ego o la frustración de una persona arrastre a toda la nación”, subrayó.
“Quiero dirigirme a los sensatos de Morena: trabajemos por México. No permitamos que el ego y la frustración de un solo personaje arrastren la vida parlamentaria. Fernández Noroña no está aquí por mérito propio, sino por un acuerdo político. Y hoy lo que exhibe es desesperación”, afirmó Rubén Moreira.
Luego de cuestionar si los morenistas hicieron efectivo el tratado de 1883, el líder parlamentario hizo un llamado a la prudencia y a la unidad: “La patria es primero. No podemos permitir que la violencia verbal, la provocación y los montajes marquen el rumbo del Congreso. Extrañamos al Noroña que debatía; hoy sólo queda el político que dinamita, el que agrede y el que divide”, concluyó.
En su intervención desde la Tribuna del Senado, el líder congresista recordó hechos documentados que pintan de cuerpo entero al legislador de Morena, como la agresión contra Porfirio Muñoz Ledo, cuando incluso se quitó la chamarra, también recordó el ingreso de un caballo al recinto de San Lázaro, episodio que mostró el desprecio por la institucionalidad parlamentaria y las barricadas sobre la Mesa Directiva, acciones que violentaron la vida democrática del Congreso.