<< Vibra la Casona de Xicoténcatl con la voz del tenor Arturo Valencia
La noche de este viernes, 21 de agosto, los asistentes al Concierto de Bellas Artes en el Senado de la República cantaron sin reservas “Júrame”, de la compositora María Joaquina de la Portilla Flores, mejor conocida como María Grever.
El recital fue organizado en colaboración con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
Con nostalgia y romanticismo, el tenor Arturo Valencia, acompañando al piano del maestro Héctor Cruz, llevó a la audiencia a disfrutar de las melodías de Grever, pues al interpretar “Alma Mía”, comenzaron a cantar.
Lo mismo sucedió con “Perjura”, del compositor mexicano Miguel Lerdo de Tejada, hermano del jurista, legislador y político, Sebastián Lerdo de Tejada, quien fuera también presidente de México de 1872 a 1876.
“Fue una noche excepcional”, dijo una de las asistentes, al escuchar los primeros acordes de “Amapola” del compositor español José María Lacalle, y no dudó un segundo en cantarla, así como con “Divina Mujer”, del mexicano Jorge del Moral.
Y es que tanto el tenor Arturo Valencia, como el maestro Héctor Cruz, no dejaron de hacer partícipe al público que se encontraba en el patio central de la Antigua Casona de Xicoténcatl.
También se escucharon melodías de compositores italianos como Cesare Andrea Bixio, con “Parlami d’ amore Mariú”, que en español significa “Háblame de amor María”; o “I’ te vurria vasà”, de Ernesto di Capua, que se traduce como “Te quisiera besar”.
En está velada de los Conciertos de Bellas Artes, que forman parte de la cartelera “Xico. Senado es Cultura”, el maestro Héctor Cruz sorprendió con obras para piano, como la zarzuela “La leyenda del beso”, o la marcha “Lindas mexicanas”, música de la época del Porfiriato.
También interpretó la Rapsodia Guelaguetza, una composición de su autoría con base en sones oaxaqueños que hace un homenaje a la tierra donde nació.
Tanto el tenor Arturo Valencia, como el maestro Héctor Cruz, quienes son integrantes de la Coordinación Nacional de Música y Ópera del INBAL, ofrecieron una velada excepcional, romántica y nostálgica.