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ESTIRA Y AFLOJA/ MILENIO
Nu México envió precisiones y contexto adicional sobre lo publicado aquí el viernes pasado con relación al informe anual del Formulario 20-F enviado a la Securities and Exchange Commission (SEC) por Nu Holdings. Sobre la posibilidad de ‘replantear estrategias’ en México, dijo que “pertenece estrictamente a la sección de Factores de Riesgo del informe 20-F y es un requisito de la SEC. Todas las empresas públicas enlistan escenarios hipotéticos y posibles riesgos operativos. Lo expresado en ese documento no representa una postura de cambio en los planes de Nu”.
Comentó que sobre los “tiempos del proceso para operar como banco, el reporte 20-F señala la expectativa de autorización en los ‘próximos meses’. Una interpretación que limite este plazo al ‘primer semestre del año’ es una estimación, no una proyección de la compañía”, y que el “cambio de nombre a Nubank, S.A., Institución de Banca Múltiple, es la razón social de la entidad. La compañía opera como Sofipo. Por lo tanto, los productos, servicios o condiciones para clientes no cambian. El compromiso de Nu con México y con sus más de 14 millones de clientes se mantiene. La compañía está dedicada a completar su conversión a banco múltiple, trabajando con la CNBV en este proceso”.
Estos señalamientos deberían ajustar, por ejemplo, lo publicado en el reporte 20-F páginas 68, 69 y 70 donde se lee que la transformación de Sofipo a banco es un movimiento estratégico que exigirá un “perfil regulatorio más amplio y robusto” para que Nu México “pueda ofrecer a sus clientes una gama más amplia de productos y beneficios”.
Hasta obtener esa autorización, “la entidad seguirá operando como Sofipo”, y una vez con los permisos, “estará obligada a cumplir con la Ley Bancaria y las Normas Generales aplicables a los bancos”, y ya no bajo la Ley de Ahorro y Crédito Popular o las normas de Sofipo. Por lo mismo, y en su momento, tendrá que “modificar los acuerdos con los clientes para adaptarlos a la normativa bancaria”. Eso es lo que dice Nu Holdings en el 20-F.
Cuarto de junto
La industria transformadora de PVC atraviesa una tormenta de costos por la imposición de una cuota compensatoria preliminar de 631 dólares por tonelada de esta resina proveniente de Estados Unidos, que fue publicada en el DOF el 24 de marzo, adicional al incremento global de más de 30 por ciento en los precios de las resinas plásticas. La cuota implica un aumento en los costos superior a 70 por ciento, que recae directamente sobre más de 340 empresas que dependen de este insumo y son proveedoras para sectores estratégicos como el de la construcción. El riesgo es una mayor importación de productos terminados principalmente de Asia, lo que podría traducirse en cierre de empresas, pérdida de empleos y menor capacidad productiva nacional.
jesus.rangel@milenio.com
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