![]()
México recibirá vía el Banco de México 12 mil millones de dólares que otorgará el Fondo Monetario Internacional (FMI), a través de Derechos
Especiales de Giro (DEG), que no son moneda corriente, sino documentos que permitirán al Banco de México fortalecerse en caso de necesitar utilizar recursos de sus Reservas Internacionales
Ante la posibilidad de que las presiones inflacionarias se mantengan a lo largo del presente año, será necesario que los Bancos Centrales de muchos países, realicen ajustes en sus políticas monetarias para contener estas presiones al interior de cada nación.
México está dentro de este grupo de naciones que podrían utilizar estos DEG’s, que evitarían una inflación demasiada alta y que desvanezca totalmente el crecimiento económico y deje a los pobladores con mayor pobreza.
Esta práctica creada en el FMI, sirve entonces como papeles financieros, que reconoce el mismo organismo internacional, pero no es dinero de uso corriente, aunque en algunas naciones si se permite el uso de estos documentos para sacarlos como moneda corriente a riesgo de incrementar su deuda externa.
Al parecer esto no se le explicó a López Obrador, que ayer mismo dio la noticia que al recibir estos documentos, los podría utilizar para pagar una parte de la deuda externa que nuestro país mantiene.
Lo peor es que ni Arturo Herrera, ex secretario de Hacienda o Rogelio Ramírez de la O, actual secretario de Hacienda en nuestro país, se hayan acercado a López Obrador para evitar que, en su conferencia matutina, realizara tal declaración que va en contra de la autonomía del Banco de México.
Esta es la segunda vez que López Obrador ha tenido la “magnifica” idea de utilizar las reservas internacionales para hacer frente a problemas económicos.
La primera fue cuando le pidió al Banco de México, le entregara por adelanto los remantes cambiarios de las Reservas Internacionales, y con ello poderlas poder adquirir vacunas contra el covid-19.
En esa ocasión por parte de la Junta de Gobierno del Banco Central se le explico que no podían otorgar estos recursos, porque no tenían exactamente la cantidad de interés generados por las reservas internacionales, que es lo que se le entrega al estado y no las reservas internacionales.
En esta segunda “ocurrencia” pretende que estos documentos sean convertidos por el Banco de México en moneda corriente para poder acceder a ellos y pagar la deuda externa, dejando de lado su objetivo principal que es fortalecer al Banco Central en caso de ser necesario para sostener el peso mexicano y enfrentar cualquier choque externo.
Fue el subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, quien puso orden en el tema. En su cuenta de Twitter explicó: “Los Derechos Especiales de Giro (DEGs) no son una moneda, son un activo de reserva internacional. En México, por mandato de ley, los activos de reserva internacional no se pueden usar para pagar deuda”.
Para realizar esto López Obrador tendrá que presentar una iniciativa de Ley que modifique las leyes internas del Banco de México y promuevan modificaciones constitucionales para que el Banco Central dependa nuevamente del gobierno federal algo que desde la segunda parte de la década de los años 90 del siglo pasado quedo erradicado, al otorgar autonomía total al Banco de México.
López Obrador se ha olvidado que el gobernar es una ciencia que incluye varios factores y no es a través de ocurrencias populistas que solo dividen y engañan a la población
