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• “No tenemos miedo” a que la presidenta aparezca en la boleta en 2027; su aprobación ha caído 17 puntos desde agosto, advierte el PAN.
• El PAN reitera que no acompañará ninguna reforma que ignore la infiltración del crimen organizado en elecciones.
• Propone que, en caso de revocación presidencial, sea la ciudadanía quien elija la nueva titularidad del Ejecutivo Federal.
El Partido Acción Nacional lanzó un reto a Morena para incluir la revocación de mandato a gobernadores dentro del denominado Plan B de reforma electoral, y reiteró que no respaldará ninguna propuesta que ignore los problemas de fondo de la democracia en México.
En conferencia de prensa desde el Senado de la República, el presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, cuestionó si los gobiernos de Morena estarían dispuestos a someterse al mismo mecanismo que hoy se pretende aplicar a la titular del Ejecutivo Federal.
“Nosotros vamos a proponer también que si se puede revocar para la presidencia de la República se incluyan a los gobernadores. ¿Cómo le caería eso a Morena?, ¿cómo le caería a uno que otro gobernador que se ha hecho famoso aquí en este país?”, señaló.
Romero advirtió que la propuesta del oficialismo distorsiona la revocación de mandato al convertirla en un instrumento de promoción política desde el poder.
“Están usando como pretexto una revocación de mandato para que una persona con todo el aparato del poder pueda hacer campaña, aunque no busque ningún cargo”, sostuvo.
Asimismo, dejó en claro que Acción Nacional no se opone a que la presidenta participe en la boleta en 2027 y subrayó que no existe temor frente a ese escenario, al considerar que permitiría medir con claridad el respaldo ciudadano. En ese sentido, advirtió que la aprobación de la mandataria federal registra una caída de 17 puntos desde agosto del año pasado, lo que —afirmó— reflejaría el desgaste del régimen.
En otro tema, el dirigente panista cuestionó que, mientras en México persisten carencias en salud, seguridad y atención a la población, se promuevan iniciativas de apoyo o financiamiento hacia otros países. Señaló que la prioridad del Gobierno debe centrarse en atender las necesidades internas antes de impulsar acciones hacia el exterior, en referencia a planteamientos recientes relacionados con Cuba.
Por su parte, el coordinador de las y los senadores del PAN, Ricardo Anaya Cortés, sostuvo que la postura del partido es clara y se basa en resolver los problemas reales que enfrenta la democracia.
“La propuesta del PAN es muy simple, aseguró en su intervención el coordinador de las y los senadores de Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés.
“Un peso que reciba un partido político del crimen organizado, ¡que pierda el registro! y Morena no lo quiere aceptar por una razón muy sencilla, porque tienen vínculos, porque tienen una alianza con los narcotraficantes y porque reciben apoyo y dinero del crimen organizado” afirmó.
Por congruencia, insistió, el voto del PAN será en contra de la Reforma Electoral porque no resuelve dos problemas que enfrenta la democracia mexicana: el dinero del narco en las campañas y elecciones y dos “la vulgar sobrerrepresentación” de un partido que saca el 54% y se queda con 72%.
El coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, Elías Lixa Abimerhi, advirtió que el llamado “Plan B” de la reforma electoral parte de un diagnóstico equivocado y representa una simulación que no atiende los verdaderos problemas del sistema democrático en México. “Nosotros hemos acompañado todas las iniciativas que han representado ahorros en beneficio de la gente, pero lo cierto es que ni siquiera necesitaban esta reforma”, señaló, al cuestionar que se utilice el discurso de austeridad sin resultados reales.
En ese sentido, subrayó que Morena cuenta con mayorías en diversos congresos locales, por lo que, de existir voluntad genuina de generar ahorros, podrían haberlo hecho desde esos espacios. “El Congreso más caro del país tiene mayoría de Morena. Si realmente quisieran, ya lo hubieran solucionado en sus propios congresos”, afirmó, al señalar que el “Plan B” responde más a una lógica centralista que desconoce la realidad del país.
Asimismo, Lixa advirtió que la reforma evade los temas de fondo, particularmente la injerencia del crimen organizado en los procesos electorales y en los gobiernos locales. “Es una reforma que desde la Ciudad de México cree conocer el país, pero demuestra que lo ignora, prueba de ello es que dicen que reducen regidurías pero en la realidad las multiplican generando muchos gastos adicionales a los municipios más pequeños del país”, expresó, al insistir en que sin atender estos problemas estructurales, cualquier cambio legal se convierte en una simulación que debilita la democracia.
Por otra parte, los grupos parlamentarios del PAN en ambas Cámaras presentaron una propuesta para fortalecer la revocación de mandato como un mecanismo auténtico de participación ciudadana. “Que no nos den gato por liebre. Si el pueblo pone y el pueblo quita, entonces el pueblo debe decidir quién sigue”, sostuvo. Añadió que, para que este instrumento sea real, debe contemplar elecciones extraordinarias: “Si el pueblo quita a un gobernante, no sólo reprueba a una persona, sino a un proyecto; por eso, debe ser la gente quien elija nuevamente, con voto libre”.
